Panic en Parque Patricios: derrumbe en edificio deja evacuados y dudas
Un estruendo en la madrugada sacudió el barrio de Parque Patricios, generando caos y desasosiego entre los residentes de un complejo habitacional. Este martes, a las 4:45 a.m., se recibió un llamado al 911 que reportaba el colapso de una losa en el estacionamiento subterráneo de un edificio.
El incidente ocurrió en el estacionamiento del edificio en Mafalda 907, parte del complejo Estación Buenos Aires, un proyecto entregado en 2021 a través del plan ProCreAr.
La pronta evacuación del inmueble, que albergaba unas 200 personas, se llevó a cabo sin registrar heridos ni atrapados. En la operación intervinieron Bomberos de la Ciudad, SAME, división K9 y equipos de rescate. El hundimiento de una sección de la losa, de aproximadamente 50 por 70 metros, dejó vehículos atrapados bajo los escombros.
Un informe preliminar de Bomberos y Defensa Civil señala un posible riesgo estructural, ya que las columnas del subsuelo y la planta baja han sido afectadas. La losa, que proporcionaba rigidez a las columnas, se ha colapsado, generando preocupación entre los vecinos.
Evacuación y caos en la comunidad
Por el momento, los evacuados no podrán regresar hasta que se elabore un plan de recomposición estructural. En el barrio, las calles permanecen valladas, mientras los vecinos esperan ansiosos información sobre sus futuros inmediatos. Bitácoras de angustia y reclamos se intensifican; el preguntas sobre dónde pasarán la noche se escucha en cada rincón.
La voz de los vecinos: incertidumbre y demanda de respuestas
Conforme avanza el día, las tensiones aumentan. Los vecinos limitan sus entradas al edificio a un solo representante por departamento para retirar lo esencial. “¿Dónde vamos a dormir esta noche?”, se preguntan con rostros preocupados. La acumulación de miedo y cansancio amenaza con desbordar la situación.
Una mujer, visiblemente afectada, clama por respuestas al Gobierno de la Ciudad. “No nos dicen dónde vamos a dormir”, se lamenta, mientras la multitud comienza a exigir explicaciones. Bombos y cacerolas resuenan, simbolizando el clamor de una comunidad que busca ser escuchada.
Impacto en las familias: relatos de angustia
Los residentes comparten historias de desasosiego. Desde quienes se vieron forzados a abandonar en pijama hasta aquellos que intentan rescatar a sus mascotas. “Sentí la explosión, fue como una bomba”, relata una madre de dos hijos, mientras un vecino sostiene a su gato entre sus brazos.
Más allá de las familias, incluso los animales sufren las consecuencias. En la vereda, alguien deja comida y agua para las mascotas que no han vuelto a casa, reflejando la vulnerabilidad de la situación.
Análisis de la situación
La constructora y los responsables del complejo deberán abordar de manera urgente la seguridad estructural. El complejo habitacional, que fue entregado hace apenas dos años, enfrenta ahora un periodo incierto de inhabilitación, dejando a muchos sin hogar y con la incertidumbre de lo que venga.
Mientras tanto, el barrio se encuentra en pausa, en estado de emergencia. Los móviles de rescate continúan en la zona, y el eco de la convocación de la comunidad resuena por las calles: “Queremos respuestas”. A medida que las horas pasan, la angustia persiste, y la pregunta sobre el retorno a sus hogares se vuelve cada vez más desesperante.
