¿La ambición de Trump en el Ártico? Controlar Groenlandia y definir el futuro de la OTAN
La reciente declaración del presidente de Estados Unidos ha desatado un intenso debate sobre el papel de Washington en la OTAN y su interés por Groenlandia.
En una entrevista reveladora, Donald Trump sugirió que Estados Unidos podría tener que elegir entre el control de Groenlandia y la continuidad de la alianza con la OTAN. Este comentario se produce en un contexto de tensiones geopolíticas y un renovado interés por la isla situada en el Círculo Ártico.
Desafíos en la OTAN
Trump argumentó que el futuro de la OTAN podría estar en riesgo sin la participación activa de Estados Unidos. «Siempre nos llevaremos bien con Europa, pero quiero que se enderecen», declaró, subrayando que Rusia no teme a otros países, solo a Estados Unidos.
Poder militar y decisiones unilaterales
En el mismo encuentro, el presidente abordó su enfoque sobre el uso de la fuerza militar. Según sus palabras, su «moral personal» sería el único límite a su autoridad para actuar globalmente. «Mi propia mente es lo único que puede detenerme», afirmó, dejando entrever su postura sobre la intervención en conflictos internacionales.
Acciones bélicas en su segundo mandato
A pesar de autodenominarse «presidente de la paz» y aspirar al Premio Nobel, Trump ha autorizado ataques militares en varios países desde el inicio de su segundo mandato, incluidos Irán, Irak y Siria.
Groenlandia: el objetivo estratégico
Tras la controversia que rodea la captura de Nicolás Maduro, el presidente de Estados Unidos intensificó sus declaraciones sobre Groenlandia, un territorio autónomo bajo la soberanía de Dinamarca, parte de la OTAN. Trump considera que el control de la isla es «psicológicamente necesario para el éxito».
Reacciones de Dinamarca y aliados
Las autoridades danesas, lideradas por la primera ministra Mette Frederiksen, han rechazado de forma contundente cualquier propuesta de compra o adquisición militar de Groenlandia, advirtiendo que un intento de este tipo podría acabar con la OTAN. En un comunicado conjunto, líderes de Francia, Alemania, Italia, Polonia, España, el Reino Unido y Dinamarca enfatizaron que «Groenlandia pertenece a su gente», reafirmando su derecho a decidir sobre su futuro.
