Nueva Ley de Inocencia Fiscal: ¿Una Oportunidad para Incorporar Dólares al Sistema?
La reciente aprobación de la Ley de Inocencia Fiscal promete facilitar la reintegración de dólares que están fuera del circuito formal, generando expectativas entre los contribuyentes. Sin embargo, abogados tributaristas advierten sobre importantes vacíos legales que podrían generar dudas.
La Ley de Inocencia Fiscal, recién sancionada, busca estimular a los contribuyentes a introducir en el sistema productivo capital en dólares que mantienen en el exterior. Según el tributarista Marcelo Rodríguez, en una entrevista con Canal E, a pesar de las facilidades que ofrece, persisten riesgos asociados debido a normativas actuales que generan incertidumbre entre las entidades bancarias.
Beneficios y Limitaciones de la Nueva Normativa
Rodríguez destacó que la ley introduce beneficios significativos para los contribuyentes, tales como cambios en el régimen de Ganancias y declaraciones juradas más simplificadas. Sin embargo, también señaló que no altera las disposiciones de la ley penal cambiaria ni del lavado de activos, lo que implica que los bancos seguirán requiriendo comprobantes del origen de los fondos incorporados al sistema.
Desafíos en la Acreditación de Fondos no Declarados
Uno de los principales desafíos, según Rodríguez, es la dificultad de certificar el origen de fondos no declarados. “El contador no puede validar el origen del dinero que no aparece en ninguna declaración”, indicó. Esta problemática crea una desconexión entre los propósitos de la ley y las exigencias que continuarán aplicando el Banco Central y la Unidad de Información Financiera (UIF).
Además, criticó la expectativa de que el Banco Nación quede exento de controles. “No podemos basarnos en meras declaraciones para asesorar a los contribuyentes; necesitamos claridad en la reglamentación”, enfatizó, refiriéndose a la importancia de lineamientos formales por parte del Banco Central.
Impacto en la Recaudación Tributaria
En otro aspecto de la conversación, Rodríguez abordó la caída sostenida de la recaudación tributaria, que se ha visto disminuida durante cinco meses consecutivos. “El 1,1% en la presión fiscal sobre el PBI es un dato que se puede considerar positivo”, comentó.
Entre las razones detrás de esta baja, mencionó la reducción de derechos de exportación, la eliminación del impuesto PAIS y los ajustes en Bienes Personales, junto con un menor consumo. “Es lógico que la recaudación disminuya ante una carga tributaria más liviana y una actividad económica débil”, concluyó.
