Irán Responde a Occidente: Tensión por Protestas y Represión
En medio de una creciente ola de protestas, Irán ha convocado a diplomáticos de Francia, Alemania, Italia y el Reino Unido para expresar su descontento por el apoyo de estos países a los manifestantes, señalando un clima de tensión internacional.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán instó a los representantes diplomáticos a condenar lo que considera el respaldo de sus gobiernos a las protestas que han agitado el país. Durante la reunión, se mostró un video que documenta los daños provocados por los llamados «alborotadores» y se exigió que sus naciones retiren cualquier declaración oficial a favor de los manifestantes.
Las protestas han cobrado un alto costo, según la ONG Iran Human Rights (IHR), que reporta al menos 648 fallecidos tras la violenta represión por parte de las fuerzas de seguridad. La organización advierte que la cifra real podría ser aún mayor, dado que las autoridades impusieron un apagón de internet que complica la verificación independiente de los hechos.
Reprobación Internacional
La comunidad internacional ha condenado enérgicamente la violencia del estado iraní. El presidente francés Emmanuel Macron calificó la situación de «violencia estatal» y expresó su apoyo a quienes luchan por sus derechos. A su vez, el canciller alemán Friedrich Merz resaltó que la brutalidad del régimen es un «signo de debilidad», demandando una respuesta contundente.
En un comunicado, el ministerio de Relaciones Exteriores de Alemania reafirmó su intención de incluir a la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán en la lista de sanciones anti-terroristas de la Unión Europea. Mientras tanto, la ministra de Relaciones Exteriores británica, Yvette Cooper, instó al régimen a cesar la represión violenta de los manifestantes.
Respuestas del Gobierno Iraní
En un intento de retomar el control narrativo, el gobierno iraní convocó manifestaciones de apoyo al régimen. Miles de personas se congregaron en la Plaza Enghelab en Teherán, ondeando banderas nacionales y recitando oraciones por las víctimas que el gobierno clasifica como «disturbios».
El líder supremo, Ayatollah Ali Khamenei, calificó la multitudinaria respuesta como una advertencia a Estados Unidos, sugiriendo que estos eventos han frustrado los planes de enemigos foráneos y sus cómplices locales.
El Contexto de las Protestas
Las manifestaciones se originaron a raíz del cierre del bazar de Teherán el 28 de diciembre, impulsadas por la crisis económica y la caída histórica del rial. Los protestantes, con gritos de «¡Muerte al dictador!» y «¡Muerte a la República Islámica!», han desafiado al régimen en una de las amenazas más críticas desde la Revolución Islámica de 1979.
La situación se ha visto agravada por el corte de internet y líneas telefónicas, hecho que se atribuye a la interferencia del gobierno iraní, dificultando la comunicación entre los manifestantes y sus familias.
