Argentina Cierra 2025 con Superávit Financiero y un Futuro Promissor
La gestión económica del país marca un hito al concluir 2025 con un superávit financiero de más de 1.4 billones de pesos. Este es un fenómeno que destaca la estabilidad en las cuentas públicas, un logro que no se veía desde 2008.
El Sector Público Nacional (SPN) de Argentina ha cerrado el año 2025 con un superávit financiero de $1.453.819 millones, representando el 0,2% del PBI. Además, se registró un resultado primario positivo de $11.769.219 millones, equivalente al 1,4% del producto interno bruto. Este superávit, que se presenta por segundo año consecutivo, marca un hecho inédito en el contexto fiscal de Argentina.
Logros en el Ajuste Fiscal
Desde el Ministerio de Economía han subrayado que estos resultados se lograron sin reducir los programas sociales dirigidos a las comunidades más vulnerables y con una reducción impositiva acumulada superior al 2,5% del PBI desde 2024.
El éxito en la gestión fiscal refuerza el compromiso del gobierno con la sostenibilidad económica, cumpliendo así la meta de superávit primario del 1,3% acordada con el organismo internacional, aunque ligeramente por debajo del objetivo personal más ambicioso del 1,6%.
Reducción del Gasto Público
La administración de Javier Milei ha intensificado sus esfuerzos para reducir el gasto público, alcanzando niveles nunca vistos desde 2008. Su objetivo es llevar este gasto al 25% del PBI en el futuro.
Datos del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) indican que el gasto primario nacional cerró en 2025 con una baja anual de US$38.000 millones en comparación con el año anterior, estableciendo un gasto primario total del 31,4% del PBI.
De esa cifra, 14,6% corresponde al gobierno nacional, 13,7% a provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y 3,1% a municipios.
Desempeño de Diciembre y Desafíos por Venir
Pese a los resultados positivos anuales, diciembre de 2025 mostró un déficit primario de $2.876.450 millones, magnificado por el pago del aguinaldo. En total, el SPN tuvo un déficit financiero de $3.290.302 millones.
El gasto primario alcanzó $14,9 billones, un incremento interanual del 33,8%, superando ligeramente la inflación anual del 31,5%. Las prestaciones sociales fueron las más impactantes, sumando $10 billones, con un incremento del 39,4%.
Las remuneraciones del sector público alcanzaron $1,87 billones, con un aumento del 14,2%, y las transferencias corrientes totalizaron $4,2 billones, incrementándose en un 29,7%. Las transferencias al sector privado crecieron un 35,3%, en contraste con el 7% del sector público.
En cuanto a los subsidios económicos, se registraron $957.213 millones, mostrando una variación interanual del 13,4%. Los subsidios para el sector energético aumentaron en 12,1% interanualmente, mientras que los del transporte se elevaron en 19,7%.
