Incendios en la Patagonia: El Gobierno Argentino Reformará la Ley de Glaciares
En medio de la crisis ambiental, el oficialismo propone una controversia reforma a la Ley de Glaciares que podría cambiar el futuro del agua en el país.
Un Cambio Controversial en la Gestión de Glaciares
Javier Milei ha sido claro sobre su postura respecto al medio ambiente desde antes de asumir la presidencia. Su reciente propuesta de reforma a la Ley de Glaciares, presentada en plena temporada de incendios en la Patagonia, coincide con su enfoque sobre el tema: una desregulación que podría comprometer la protección de estos cuerpos de hielo vitales.
Detalles de la Nueva Propuesta
La reforma busca descentralizar el control de los glaciares, trasladando la responsabilidad de su protección desde el Gobierno nacional a los gobiernos provinciales. Si se aprueba, serán las provincias las encargadas de decidir qué glaciares pueden ser explotados, lo que genera preocupaciones sobre el potencial daño ambiental.
Desafíos Ambientales en Argentina
Argentina alberga cerca de 17,000 glaciares, situados mayormente en la Cordillera de los Andes. Sin embargo, estos han estado en retroceso. Según el inventario nacional, han perdido el 42% de su superficie en las últimas tres décadas. Esta pérdida impacta no solo en el ecosistema, sino también en las fuentes de agua que alimentan a millones de personas.
Motivación Política Detrás de la Reforma
La reforma a la Ley de Glaciares también tiene un componente político. El Gobierno necesita el apoyo de gobernadores afines para introducir una reforma laboral, y ofrecer cambios en la gestión de los glaciares puede ser una forma de negociar ese apoyo. Gobernadores de regiones clave como Mendoza, Salta y Jujuy ven en esta modificación una oportunidad para influir en su propio beneficio.
Implicaciones Geopolíticas
En el contexto internacional, el gobierno argentino ha enviado a su canciller a participar en encuentros sobre minerales críticos en Washington, lo que ha generado preocupación por la posibilidad de que intereses externos tengan acceso a los recursos naturales de Argentina. Este aspecto añade una capa de complejidad al debate sobre los glaciares y su explotación.
