"Una batalla tras otra" arrasó en los BAFTA con seis premios
La aclamada película "Una batalla tras otra", dirigida por Paul Thomas Anderson, se consagró el pasado 22 de febrero como la gran triunfadora de los premios BAFTA, logrando seis estatuillas en la ceremonia más prestigiosa del cine británico.
Éxitos y aplausos para el thriller de Anderson
Este emocionante thriller, que cuenta con las actuaciones de Leonardo DiCaprio y Benicio del Toro, se inspira en los movimientos radicales de los años sesenta en Estados Unidos. Ganó en las categorías de mejor película, mejor dirección, mejor guión adaptado, mejor actor de reparto (Sean Penn), mejor fotografía y mejor edición.
Un despliegue de talento en la gala
La película cumplió con las altas expectativas, llevándose seis de las catorce menciones a las que estaba nominada. Los BAFTA se consideran un anticipo de los Oscar, lo que podría beneficiar a «Una batalla tras otra» en su camino hacia la estatuilla dorada.
Su principal competidor, «Pecadores» (Sinners), se quedó con tres premios, incluyendo mejor guión original y mejor actriz de reparto para Wunmi Mosaku. «Frankenstein», dirigido por Guillermo del Toro, también obtuvo tres galardones en categorías técnicas.
Desilusión para las películas iberoamericanas
A pesar de contar con once nominaciones, «Marty supreme», de Joshua Safdie, no recibió ningún premio. La película española «Sirat», coescrita por el argentino Santiago Fillol, y «El agente secreto» de Kleber Mendonça Filho también abandonaron la gala sin estatuillas.
Benicio del Toro perdió el premio de mejor actor de reparto, que fue para su coestrella Sean Penn, quien vuelve a destacar tras haber ganado hace veinticinco años por «Traffic».
Momentos destacados de la ceremonia
Robert Aramayo se llevó el galardón a mejor actor y mejor revelación por su actuación en «I Swear», sorprendiendo a todos en una categoría donde se esperaba que Timothée Chalamet dominara.
El Royal Festival Hall fue el escenario de una gala marcada por la presencia de los príncipes de Gales, quienes, tras varios años de ausencia, fueron foco de atención. Alan Cumming presentó la ceremonia con un tono sobrio, reflejando el contexto actual de la monarquía británica.
La noche también tuvo su toque de humor con la participación del personaje de Paddington y momentos musicales con Jessie Ware y el grupo ficticio de K-pop Huntr/x.
