La Inflación en Argentina: ¿Crónicamente Estancada?
La economía argentina se enfrenta a un desafío inminente. A pesar de las expectativas, la inflación sigue en ascenso y un reconocido economista aporta su visión sobre la situación.
La inflación en Argentina no da tregua. Según el economista Nicolás Salvatore, la falta de un plan antiinflacionario es la clave para entender por qué los precios no cesan su escalada. “¿Por qué no baja la inflación? Porque nunca hubo un plan antiinflacionario”, afirma Salvatore, cuestionando las acciones del Gobierno que han priorizado una política monetaria restrictiva.
La Estrategia Fallida del Gobierno
Salvatore critica la creencia de que restringir la cantidad de dinero en circulación sería suficiente para controlar la inflación: “El gobierno creyó que restringiendo la cantidad de dinero iba a bajar la inflación. Y eso es lo que hizo”. Sin embargo, a su juicio, esta estrategia ha fallado.
Además, el economista niega un argumento común del oficialismo: “No tiene nada que ver la demanda de dinero con la inflación”, destacando que la situación es más compleja de lo que se propone tradicionalmente. En un periodo de diez meses consecutivos de aumento de precios, Salvatore considera que queda claro que el enfoque adoptado no da resultados.
Un Panorama Desalentador
En el contexto internacional, la inflación argentina se destaca: “Esa tasa equivale a un 41% anual… es la tasa de inflación más alta del mundo”, excluyendo naciones con crisis extremas como Venezuela. Para él, la inflación no puede ser considerada meramente desde una perspectiva monetaria, incluso en un escenario de superávit fiscal.
La Ausencia de un Plan Integral
La falta de un programa que aborde la inflación de manera integral es el mayor déficit, según Salvatore: “No hubo un plan antiinflacionario, hubo restricción monetaria, no funcionó”.
Inflación Reprimida y Posibilidades de Recesión
Salvatore introduce el concepto de “inflación reprimida”, refiriéndose a que los precios están contenidos de manera artificial por diversas políticas gubernamentales: “Esta tasa de inflación es con un dólar planchado, con techo a las paritarias y en un escenario de estancamiento”.
Esto lleva a una inquietante conclusión: “En una economía normalizada… esta inflación en realidad es mucho más alta”, sugiriendo que, si cambian las condiciones actuales, la situación podría volverse más crítica.
Expectativas Oficiales Cuestionadas
Salvatore se muestra escéptico sobre las posibilidades de una disminución drástica de la inflación en los próximos meses: “¿A vos te parece que en unos meses va a bajar seis veces la inflación?”. Además, sugiere que el Gobierno podría estar optando por un ajuste más severo, precisando que “el gobierno está apostando a que con más recesión, finalmente la inflación se venza”.
Sin embargo, aclara que no se puede atribuir malas intenciones a la administración actual: “No es que el gobierno sea malo… cree que de esta forma va a domar la inflación”. Pero advierte que esta estrategia podría resultar equivocada.
Una Advertencia Basada en la Historia
Finalmente, Salvatore concluye con un recordatorio histórico: “Desde la vuelta a la democracia… los gobiernos con recesión nunca ganaron elecciones”, subrayando el peligro político que enfrenta la actual administración si la situación no mejora.
