Crisis en la AFA: La sorpresiva salida de un veedor revela tensiones internas
La inesperada renuncia de Agustín Ortiz de Marco, abogado designado para vigilar las cuentas de la Asociación del Fútbol Argentino, destapa una compleja red de desinterés por parte del Gobierno en la supervisión de la entidad. A medida que las investigaciones por corrupción cobran fuerza, esta situación plantea serias dudas sobre la gestión actual.
Agustín Ortiz de Marco, quien debía ser el veedor encargado de seguir de cerca las finanzas de la AFA, decidió dar un paso al costado citando su carga laboral. Sin embargo, fuentes cercanas indican que su decisión podría estar más relacionada con el desinterés del Ministerio de Justicia, que lidera Juan Bautista Mahiques, en profundizar la revisión de las cuentas de la entidad.
Un cambio de roles que complicó la supervisión
Ortiz de Marco había sido nombrado durante la gestión anterior del Ministerio de Justicia, pero su continuidad parecía estar en riesgo tras el recambio en el gabinete. La situación se tensó cuando Mahiques asumió el cargo, ya que su relación anterior con figuras clave de la AFA puso en la mira la imparcialidad de su gestión.
Nombramientos en la controversia
El abogado fue designado junto al contador Rubén Miguel Papacena, quien permanece en su puesto. Ambas designaciones, impulsadas por el entonces ministro Cúneo Libarona, comienzan a tambalear tras la llegada de un nuevo liderazgo en el Ministerio, que dejó en la cuerda floja el control sobre la AFA.
Vínculos sospechosos
Las conexiones de Mahiques con la AFA, donde fue designado como vicerrector de su universidad, son motivo de suspicacias. Además, el ministerio no mostró interés en facilitar las herramientas necesarias a Ortiz de Marco, lo que generó malestar y llevó a la conclusión de que su nombramiento era meramente simbólico, sin la intención de realizar un trabajo serio.
La falta de diálogo en la veeduría
Aunque Ortiz de Marco fue nombrado el 16 de marzo, jamás tuvo un contacto significativo con el Gobierno. “La veeduría no prosperó, y Ortiz no podía asumir esa responsabilidad sin el apoyo necesario”, señala una fuente que prefiere permanecer en el anonimato. La situación reveló que el veedor intentó armar un equipo de trabajo, pero le faltaron los recursos.
Presión política y futuro incierto
La renuncia de Ortiz de Marco añade un nuevo capítulo a la crisis en la AFA, donde las tensiones entre el Gobierno y la dirigencia del fútbol son palpables. Mientras tanto, el control efectivo sobre las finanzas de la AFA se limita a Papacena.
La falta de acción del Gobierno frente a las irregularidades reportadas continúa siendo un tema delicado, sobre todo ante un posible recurso de apelación que argumenta que la IGJ no tiene autoridad para designar veedores en la AFA. Esta confusión legal prolonga la incertidumbre y cuestiona la transparencia de la entidad.
