Víctimas de violencia sexual denuncian un clima hostil en audiencias parlamentarias
En una conmovedora sesión en Westminster, sobrevivientes de abuso sexual expresaron su angustia y malestar ante un interrogatorio que consideran agresivo e irrespetuoso, dejando claro la necesidad de un enfoque más compasivo hacia quienes han sufrido.
Una sesión que atraviesa límites
Durante una reciente sesión de evidencias en el Parlamento, víctimas de violación y violencia sexual manifestaron su profunda ansiedad y malestar. Una de ellas compartió cómo el tono «agresivo» de algunas preguntas la llevó a «quebrarse, llorar y tener dificultades para respirar».
Quejas formales y la voz de los sobrevivientes
La comisionada para víctimas ha presentado una queja formal al presidente de un influyente grupo de diputados después de la tensa sesión relacionada con cambios en los juicios por jurados. Claire Waxman, comisionada, expresó que no puede “en buena conciencia alentar a las víctimas a participar en sesiones que puedan llevarlas a la retraumatización”.
Reacciones de organizaciones de apoyo
Organizaciones como Rape Crisis y Women’s Aid han alzado la voz tras la sesión, subrayando que el tono de las preguntas fue «excesivamente adversarial». Morwenna Loughman, una de las víctimas presentes, definió algunos interrogatorios como «desrespetuosos” y agregó que en ciertos momentos se sintió «amenazada y atacada».
Sentimientos compartidos entre sobrevivientes
Otra sobreviviente, Jade Blue McCrossen-Nethercott, comentó que la experiencia fue “difícil de observar”, advirtiendo que a veces se cruzó la línea entre el escrutinio y el cruce de preguntas. Charlotte Meijer, impactada por la forma en que se interrogó a Waxman, expresó su ansiedad ante la posibilidad de enfrentar un trato similar en su propia sesión.
Interrogantes sobre la forma de interrogatorio
En un momento crítico de la sesión, el ministro de justicia en la sombra, Kieran Mullan, cuestionó a Waxman sobre una carta que instaba al secretario de justicia, David Lammy, a reconsiderar la reducción de juicios por jurados, advirtiendo de las implicaciones que esto tendría para las víctimas.
Waxman le recordó la importancia de tener presentes a las víctimas en la sala. Esta situación generó un intercambio intenso, donde Mullan insistió en que había leído la carta en su totalidad, a lo que Waxman respondió: «Recordemos que hay víctimas en la sala, y eso es realmente importante».
La respuesta del parlamento y organizaciones de apoyo
Ante la situación, la presidenta del comité decidió escalar la queja al diputado Nusrat Ghani, quien afirmó que el Parlamento debe mantener la libertad de cuestionar enérgicamente a los funcionarios públicos. Sin embargo, Waxman destacó la necesidad de convertir el Parlamento en un espacio seguro y de apoyo para los sobrevivientes.
Farah Nazeer, directora ejecutiva de Women’s Aid, expresó su decepción y enojo por lo ocurrido, argumentando que, aunque el cuestionamiento robusto es esencial, las víctimas no fueron tratadas con el cuidado que merecen.
Waxman concluyó pidiendo una reunión con el diputado Ghani, insistiendo en que deben tomarse medidas para garantizar que las víctimas sean escuchadas, valoradas y apoyadas adecuadamente en el ámbito parlamentario.
