Una emotiva marcha con antorchas desde la Plaza de la República hasta el Memorial Tsitsernakaberd rindió homenaje a los aproximadamente 1.5 millones de armenios que perecieron en 1915 durante el dominio otomano. Este acto conmemora un capítulo doloroso de la historia, que no solo es fundamental para la identidad del pueblo armenio, sino que también continúa influyendo en las complejas relaciones con Turquía, un país que sigue negando el genocidio, a pesar de que más de veinticinco naciones, entre ellas el Reino Unido, Francia y Alemania, lo han reconocido oficialmente.
Recuerdos que Trascienden Fronteras
El 23 de abril, un mar de flores fue colocado junto a la llama eterna del memorial en Yereván, mientras eventos paralelos tuvieron lugar en diversas comunidades armenias alrededor del mundo, como en Londres, París y Los Ángeles. Este acto simbólico resalta la unión del pueblo armenio, sin importar donde se encuentren.
Una Marcha de Silencio y Protesta
La marcha, liderada por la juventud de la Federación Revolucionaria Armenia, reunió a miles de participantes que llevaban antorchas y pancartas en un silencio reverente. Sin embargo, la protesta también se hizo palpable al quemar banderas de Turquía y Azerbaiyán, manifestando su rechazo a la negación del genocidio y descontento por las tensiones recientes.
Conflictos Geopolíticos y Relaciones Tensadas
Los manifestantes expresaron su frustración por el estado de las relaciones con Azerbaiyán, especialmente tras el conflicto por Nagorno-Karabaj en 2023, y denunciaron el apoyo de Ankara a Bakú. A pesar de los esfuerzos de normalizar la relación entre Armenia y Turquía desde 2022, con vuelos directos y conversaciones comerciales, los avances son inestables y la opinión pública se muestra cautelosa debido a la falta de progreso en la reapertura de fronteras.
Un Legado que Persiste
Las conmemoraciones anuales en Yereván no solo son actos de recuerdo, sino que también destacan las preocupaciones geopolíticas actuales, reafirmando los constantes llamados por reconocimiento y justicia más de un siglo después de aquellos trágicos eventos.
