Título: Nueva Revolución en el Mercado de Capitales: La CNV Implementa Cambios Clave en la Regulación Financiera
Bajada: La Comisión Nacional de Valores redefine sus normativas para fortalecer el sistema financiero argentino, enfocándose en la transparencia y la prevención del lavado de activos.
La Comisión Nacional de Valores (CNV) ha dado un giro radical en la regulación del mercado de capitales en Argentina con la implementación de la Resolución General 1139/2026, que transforma por completo el esquema para agentes, inversores y plataformas de activos digitales.
Este cambio es un paso decisivo para combatir el lavado de activos y financiar el terrorismo, mientras que, al mismo tiempo, se busca modernizar los controles y ajustar la normativa local a los estándares internacionales propuestos por el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI).
Desde el organismo dirigido por Roberto Silva, se enfatiza el objetivo de «unificar criterios regulatorios y operativos», reducir costos administrativos y fortalecer la transparencia sin comprometer la competitividad del mercado.
Es esencial tener en cuenta el contexto global, ya que la CNV se está adecuando a las normas de la Unidad de Información Financiera (UIF) e implementando protocolos internacionales para salir de la zona gris identificada por el GAFI en términos de prevención de lavado de dinero.
Cambio Radical: Adiós al Efectivo en el Mercado
Una de las transformaciones más significativas es la eliminación del uso de efectivo en las transacciones financieras. Los operadores del mercado de capitales deberán realizar todos sus pagos y transferencias mediante cuentas bancarias o instrumentos electrónicos rastreables.
Este enfoque no solo refuerza el seguimiento del origen y destino de cada transacción, sino que establece la trazabilidad como una norma obligatoria.
Cabe mencionar que los contribuyentes adheridos al Régimen de Declaración Jurada Simplificada del Impuesto a las Ganancias, creado por ARCA, podrán depositar efectivo pero bajo condiciones específicas de control.
Además, el cheque electrónico se incorpora formalmente, siendo reconocido como un mecanismo válido siempre que se mantenga la trazabilidad.
Las Plataformas Cripto bajo Estricto Control
Los Proveedores de Servicios de Activos Virtuales (PSAV) ahora se encuentran bajo una regulación más rigurosa. Deberán cumplir con obligaciones similares a las de los agentes bursátiles y entidades financieras tradicionales.
Esto incluye reportar información operativa y patrimonial a la CNV, así como cumplir con requerimientos de prevención de lavado que antes solo eran aplicables a bancos y casas de bolsa.
El objetivo es eliminar la brecha regulatoria que permitía a los exchanges de criptomonedas operar en espacios de control menos estrictos.
Los PSAV ahora tendrán que proporcionar información detallada sobre beneficiarios finales y prestar especial atención a las operaciones relacionadas con Personas Expuestas Políticamente (PEP).
Beneficiarios Finales: La CNV Quiere Conocer la Verdad
Los requisitos para la identificación de beneficiarios finales se endurecen considerablemente. Los sujetos responsables deben actualizar y notificar cualquier cambio de titularidad en un plazo de 30 días.
Esto implica que no es suficiente declarar quién aparece en documentos; la CNV exige la identificación de las personas que realmente controlan o se benefician de las transacciones, aun cuando no estén registradas formalmente.
Este control está diseñado para enfrentar estructuras societarias complejas utilizadas para ocultar el origen de fondos. Además, la segmentación de clientes según su nivel de riesgo ahora es obligatoria.
Más Exigencias para Registrarse en el Mercado
La CNV eleva el nivel de dificultad para aquellos que desean registrarse como agentes en el mercado de capitales. Se introducirán mayores requisitos de idoneidad, integridad y solvencia para los solicitantes.
El organismo evaluará la experiencia profesional, antecedentes penales, situación patrimonial y antecedentes comerciales, así como posibles vínculos con delitos económicos o financieros.
Además, se asegurará de que los agentes, directivos y beneficiarios finales no figuren en listas del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ni en registros relacionados con el financiamiento del terrorismo.
Inversores Extranjeros: Nuevas Restricciones
La normativa limita el acceso de inversores extranjeros, permitiendo únicamente la participación de aquellos que provengan de jurisdicciones consideradas cooperantes en temas fiscales y que no estén catalogadas como de alto riesgo por el GAFI.
Esto busca prevenir movimientos financieros desde áreas con baja transparencia, como paraísos fiscales o países con escasas regulaciones contra el lavado de activos.
Esta medida excluye a muchos jurisdicciones, pero Argentina se enfoca en demostrar su compromiso de restringir ingresos de fondos sospechosos, aunque esto implique reducir el número de posibles inversores.
Plazos de Reportes y Actualizaciones Más Cortos
La nueva resolución designa cronogramas concretos para la actualización de documentación en la Autopista de la Información Financiera (AIF). Algunos reportes deberán ser actualizados cada seis meses, mientras que otros requerirán informes anuales.
En ciertos casos, los plazos se han acortado drásticamente, obligando a la presentación de modificaciones societarias dentro de un plazo de cinco a diez días.
Este ajuste requerirá que los sujetos regulados adopten sistemas de información más eficientes; ya no será suficiente hacer un informe anual, la CNV exige actualizaciones constantes.
Créditos UVA: Una Nueva Oportunidad en Medio de Restricciones
Entre tantas novedades, la CNV ha habilitado una operación interesante. Los agentes de liquidación y compensación podrán transferir fondos provenientes de ventas de títulos en dólares para financiar operaciones inmobiliarias a través de créditos hipotecarios UVA.
Esta operación estará permitida siempre que se respete la trazabilidad total y se presente la documentación necesaria sobre el origen y el uso de los fondos.
Este enfoque busca facilitar el acceso a créditos hipotecarios, manteniendo al mismo tiempo los controles necesarios para prevenir el lavado de activos, permitiendo a los inversores utilizar dólares del mercado financiero para la compra de propiedades bajo la estricta supervisión de la CNV.
