Asesinato en Benghazi: Un golpe a la seguridad del ejército libio
La reciente muerte de un alto funcionario de inteligencia del Ejército Nacional Libio (LNA) ha conmocionado al país y plantea interrogantes sobre la seguridad en la región.
Fawzi al-Mansouri, jefe de inteligencia del LNA, perdió la vida en un atentado con coche bomba en Benghazi, confirmaron las autoridades el martes. El ataque se produjo al salir de una mezquita el pasado lunes, cuando un explosivo adherido a su vehículo fue detonado.
Al-Mansouri era una figura relevante en la estructura de inteligencia del LNA y mantenía vínculos estrechos con la familia Haftar. Desde 2014, desempeñó un papel crucial en la lucha del LNA contra grupos jihadistas, incluyendo el autodenominado Estado Islámico en la región oriental de Libia.
Calificado por el LNA como un «mártir heroico», al-Mansouri también fue un actor clave en la ofensiva de 2019, dirigida por Haftar, para apoderarse de Trípoli, un intento respaldado por Rusia y Egipto, que finalmente fue frustrado por fuerzas leales al gobierno de la capital.
Investigación y reacciones tras el atentado
Khaled Haftar, hijo de Khalifa Haftar y jefe del estado mayor del LNA, anunció la apertura de una investigación, subrayando que «los indicios apuntan a una táctica terrorista despreciable». En la misma declaración, se destacó que «el terrorismo es un proyecto que apunta a toda la región, no solo a Libia».
Un golpe a la narrativa de estabilidad
Este ataque representa un revés a los esfuerzos de la familia Haftar por presentar una imagen de estabilidad en las áreas bajo su control. Según el analista Hamish Kinnear, «un ataque de tal sofisticación en un bastión del LNA es un duro golpe a la credibilidad de seguridad del grupo». Cualquier organización que pueda llevar a cabo un atentado de estas características demuestra capacidades significativas.
Aún no se han identificado a los responsable del ataque.
Reacciones del gobierno de Trípoli
Desde 2011, Libia se encuentra dividida entre administraciones rivales tras la intervención de la OTAN que derrocó a Muammar Gaddafi. Actualmente, el gobierno reconocido por la ONU en Trípoli, encabezado por el Primer Ministro Abdulhamid Dbeibah, se enfrenta a un rival en Benghazi que cuenta con el apoyo del general Haftar.
El gobierno de Dbeibah, que asumió el poder en 2021 a raíz de un acuerdo político mediado por la ONU, ha enfrentado una oposición interna sostenida y protestas por problemas de servicios públicos, como los cortes de electricidad.
En una declaración oficial, el gobierno de Trípoli condenó el «ataque terrorista» y expresó sus condolencias por el asesinato de al-Mansouri, independientemente de las posturas o alianzas políticas.
La oficina de Khaled Haftar también informó sobre la captura de una «célula terrorista en Benghazi» que estaba planeando actos de sabotaje, aunque no se precisó si esta captura estaba relacionada con el atentado contra al-Mansouri.
Desafíos para la unificación del poder en Libia
Con las mayores reservas de petróleo de África, Libia sigue siendo el epicentro de luchas de poder. Mientras tanto, continúan los esfuerzos para consolidar un gobierno unificado a través de una propuesta mediada por Estados Unidos, respaldada públicamente por el LNA.
Los términos filtrados de esta propuesta sugieren que Dbeibah seguiría al frente del gobierno de Trípoli, mientras que el Teniente General Saddam Haftar podría asumir un papel ejecutivo nacional de alto nivel. Sin embargo, este plan enfrenta retos tras el asesinato de al-Mansouri, lo que podría llevar a un nuevo y potencialmente desestabilizador conflicto por el poder.
Según el experto en Libia Jalel Harchaoui, el atentado podría «interrumpir o al menos retrasar» el acuerdo mediado por EE.UU. La crisis de seguridad que rodea la muerte de un alto jefe militar como al-Mansouri socava las bases de lealtad necesarias para estabilizar la región en torno a la figura de Saddam Haftar.
A medida que se desarrollan estos acontecimientos, la necesidad de reformas y cambios en las estructuras militares de Libia se vuelve más apremiante.

