Una familia porteña busca desesperadamente a «Piti», su boa extraviada
En el barrio de Colegiales, la angustia crece por la desaparición de «Piti», una boa de más de tres metros. Sus dueños hacen un llamado a los vecinos para dar con el reptil, asegurando que es un animal dócil y sin riesgos para las personas.
La desaparición se produjo el jueves a las 16 horas, cuando la serpiente fue vista por última vez en la terraza de su casa, donde disfrutaba del sol. Desde entonces, la familia se dedica a recorrer las calles y distribuir carteles en busca de su querida mascota.
Los propietarios compartieron que «Piti» responde a su nombre, a pesar de ser un reptil y ha sido parte de su familia desde hace años. «La tenemos desde que medía dos metros», comentaron, subrayando el vínculo especial que tienen con ella.
Con una longitud que supera los tres metros y un pelaje en tonos marrones, dorados y verdes, «Piti» es fácil de identificar. La familia agregó que el reptil está castrado, un detalle que incluyeron en los carteles para evitar rumores sobre posibles crías. «Queremos que la gente sepa que no tendrá bebés en la alcantarilla», explicaron.
Preocupados por su estado de salud, revelaron que «Piti» había estado mostrando signos de estar decaída en las últimas semanas. La búsqueda se concentra en la zona entre las calles Céspedes y Zapiola, donde creen que el animal podría haberse refugiado.
La familia también pidió a la comunidad que, si alguien ve a «Piti», evite asustarla o intentar atraparla por su cuenta. En cambio, solicitan que se comuniquen directamente con ellos para facilitar el rescate del animal.
La verdad sobre la peligrosidad de las boas
A pesar de su tamaño, las boas constrictoras no son venenosas y su comportamiento es generalmente pacífico. Atacan solo si se sienten amenazadas. Por ello, los dueños insisten en que «Piti» no es agresiva y piden que nadie actúe de forma violenta contra ella en caso de encontrarla.
Asimismo, la familia se preocupa por las condiciones en las que puede estar viviendo «Piti» fuera de su terrario, donde gozaba de un ambiente adecuado y cuidados especiales. Sin ese entorno, temen que su bienestar esté comprometido.

