Buenos Aires: La Costa Olvidada y su Potencial Inexplorado
La Ciudad de Buenos Aires alberga varios kilómetros de costa sobre el Río de la Plata, pero su acceso es insuficiente para los residentes. Andrés Borthagaray, arquitecto y urbanista, destaca que la clave no radica en la falta de espacio, sino en la escasez de vías de acceso adecuadas para peatones y transporte público.
Borthagaray señala que, a pesar de tener atractivas áreas costeras, “es bastante difícil de acceder y hay varias partes sin un buen acceso peatonal ni un adecuado transporte público”, expresó en una reciente entrevista.
Espacios Desperdiciados y Barreras Urbanas
El urbanista mencionó varias zonas que podrían revitalizarse con intervenciones sencillas. Entre ellas, la Costanera Sur, los diques de Puerto Madero y el Parque de los Niños. Sin embargo, advirtió que “es muy lindo, pero hay que llegar en auto; es casi imposible acceder de otra manera”.
Asimismo, Borthagaray criticó el aislamiento de lugares estratégicos, como el Club de Pescadores, que, a pesar de su proximidad a grandes parques urbanos, no logra captar a los visitantes, especialmente en días soleados. “No tienen el público que podrían tener”, comentó.
Desde su perspectiva, el desafío principal es estructural, ya que “la división entre la ciudad y el río está marcada por vías rápidas que actúan como barreras”. Según él, las soluciones actuales priorizan el tráfico vehicular, descuidando la experiencia urbana. “A menudo, se diseñan propuestas pensando en la velocidad de los automóviles y no en un uso más humano”, subrayó.
Voluntad Política y Costos Accesibles
Para Borthagaray, el tema no se trata de obras faraónicas, sino de una decisión política clara. “Es necesario pensar la costa del río como un espacio público accesible”, destacó.
Asimismo, minimiza el impacto económico de las mejoras necesarias, afirmando que “la infraestructura peatonal diseñada para los ciudadanos no es costosa”. Sin embargo, alertó sobre las presiones que existen para destinar la costa a usos que monopolizan el acceso.
Tomando como referencia otros modelos, mencionó que “Montevideo y Rosario tienen un contacto con el río bastante diferente”, sugiriendo que es posible emular esos ejemplos en Buenos Aires.
Con una mirada proactiva, Borthagaray aboga por aprovechar lo que ya se tiene. “Contamos con un recurso valioso en la ciudad que merecemos disfrutar más”, concluyó, esperando que estas ideas sean debatidas para avanzar hacia una urbe más conectada con su río.
