Búsqueda desesperada: La esperanza de hallar a un hermano tras el terremoto en Cali

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Tragedia en Cali: Un hermano con esperanza entre los escombros

A medida que las horas pasan tras el devastador terremoto en Cali, la esperanza de encontrar sobrevivientes sigue viva, incluso en medio del dolor y los escombros.

Efraín Gallego mantenía la fe de que su hermano, atrapado bajo los escombros de un edificio colapsado, pudiera estar vivo. Su voz se quiebra mientras recuerda a su hermano de 80 años, quien quedó sepultado junto a su esposa.

“Cada vez que se escucha una alarma de alguien con vida, renacen mis esperanzas”, confesó Efraín con profunda emoción.

La tragedia de las Torres del Limonar

El edificio Torres del Limonar, desplomado el lunes en un sismo que sacudió a Colombia, se transforma en un símbolo de la tragedia. En Cali, con más de dos millones de habitantes, al menos 95 de los más de 180 muertos del terremoto han sido contabilizados en esta ciudad, según lo informado por el alcalde Alejandro Éder.

Efraín Gallego habla emocionado con BBC Mundo
Efraín Gallego frente al edificio colapsado.

Rescate en medio de los escombros

La mañana del martes, la escena en Torres del Limonar era desoladora: una montaña de escombros cubriendo colchones y muebles. Rescatistas y voluntarios, entre gritos de “¡Silencio!” y movimientos tensos, buscaban a quien pudiera estar atrapado.

“El tiempo se hace interminable cuando no hay respuesta desde abajo”, compartió Efraín mientras la angustia crecía.

Decenas de edificios afectados

Las Torres del Limonar son solo una de más de 50 estructuras colapsadas en Cali. Este inmueble, de cuatro pisos y múltiples departamentos, no se salvó del desastre. Las operaciones de rescate recibieron el respaldo de residentes, grupos de voluntarios y autoridades que se unieron para ayudar.

Una situación desesperante para muchos, ya que las autoridades indicaban la posible existencia de 25 personas atrapadas bajo los escombros en la noche del lunes.

La magnitud del desastre

El terremoto de magnitud 7,4, catalogado como el más devastador de este siglo en Colombia, tuvo su epicentro en San José del Palmar y dejó un rastro de destrucción, incrementando la angustia de los caldenses.

Rescatistas despejando escombros.
Los rescatistas trabajando arduamente entre los escombros.

Desgarradora esperanza

En medio del caos, algunos rescatistas reportaron el hallazgo de varias personas con vida. “He participado en operaciones donde hemos rescatado a víctimas después de días atrapados”, expresó un rescatista, infundiendo un alivio a quienes esperan noticias de sus seres queridos.

La fuerza de la comunidad

A pesar de la tragedia, Efraín subrayó la importancia de la colaboración ciudadana. “Es conmovedor ver a tantas personas unidas en este momento”, afirmó. Alejandro Mahecha, un joven voluntario de 19 años, también expresó su deseo de ayudar a su ciudad. “Vine a colaborar porque conozco a quienes viven aquí”, comentó mientras se sumaba a los esfuerzos de rescate.

Alejandro Mahecha ayudando en las labores de rescate.
Alejandro Mahecha, buscando ayudar a los afectados.

La búsqueda de vida bajo los escombros continúa, con la incansable esperanza de que cada grito y cada ruido puedan guiar hacia aquellos que, en esta pesadilla, aún esperan ser rescatados.