Cardenal Rossi: La Justicia Social, una Urgencia que No Debe Ignorarse
El arzobispo de Córdoba critica el desprecio hacia la justicia social en su homilía
En el marco de la celebración del primer domingo de la justicia social, el cardenal Ángel Rossi, arzobispo de Córdoba, afirmó que este principio fundamental ha sido “despreciado” y “burlado” en nuestra sociedad actual. Su mensaje fue claro y contundente al instar a la comunidad a no perder de vista la importancia de la justicia social.
En su mensaje, Rossi destacó: “La justicia social es la extensión de la mano de Dios y de nosotros hacia todos nuestros hermanos, especialmente para aquellos más vulnerables.” Su llamado a la acción resuena en un contexto donde la lucha por la equidad es más relevante que nunca.
<h2>La visión de la iglesia sobre la justicia social</h2>
<p>Durante su homilía, el cardenal subrayó la urgencia de reconocer que “<strong>la justicia social es despreciada e incluso calificada de aberrante e inmoral</strong>.” En un tono reflexivo, comentó que estas palabras son difíciles de aceptar pero reflejan una dura realidad que requiere atención.</p>
<p>“<strong>La justicia social es la mano extendida de Dios y del Estado hacia nosotros, y de nosotros hacia nuestros vecinos y familiares</strong>,” enfatizó Rossi, subrayando la importancia de la responsabilidad colectiva en este esfuerzo.</p>
<h2>Más que una tendencia, una necesidad teológica</h2>
<p>El cardenal dejó en claro que la justicia social no debe verse como un mero concepto sociológico o una moda pasajera. “<strong>No es la moda de un pontificado</strong>; es una exigencia teológica,” afirmó con firmeza, enfatizando su valor intrínseco.</p>
<p>Rossi también recordó que “<strong>deben reconocer nuestra vulnerabilidad, porque somos mendigos de ayuda y hermanos de todos, especialmente de los pobres, que son los elegidos del Señor</strong>.” Este llamado a la empatía y la acción solidaria es fundamental en los tiempos difíciles que vivimos.</p>
<p>Finalmente, el arzobispo citó a San Alberto Hurtado, quien nos recuerda que “<strong>ante la dignidad humana pisoteada no podemos quedarnos con los brazos cruzados, ni ser indiferentes</strong>.” Un poderoso recordatorio de que la justicia social debe ser una prioridad constante en nuestra vida cotidiana.</p>

