La Mora Crediticia en Argentina Alcanza Niveles Históricos: ¿Qué Significa para las Familias?
En un contexto de desafíos económicos, la mora crediticia en Argentina ha alcanzado cifras alarmantes, lo que plantea interrogantes sobre el futuro del crédito en el país.
Un Récord que Preocupa: 12,8% de Irregularidad Crediticia
Durante mayo, el índice de irregularidad del crédito a las familias subió al 12,8%, marcando la cifra más alta en más de dos décadas y la decimonovena alza mensual en este indicador. Para ponerlo en perspectiva, en octubre de 2024, la tasa era solo del 2,5%. Sin embargo, en el 43° Congreso Anual del IAEF, el vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning, afirmó que «la mora bancaria ha alcanzado su pico en el segundo trimestre de 2026» y anticipó que el ciclo de expansión del crédito al sector privado está por comenzarse. A primera vista, esta declaración podría parecer contradictoria con los datos actuales, pero refleja un cambio en las fuerzas que rigen el mercado crediticio.
Comprendiendo el Ratio de Mora: Una Mirada Más Profunda
El ratio de mora crediticia, que compara la cartera en situación irregular con la total, presenta una visión desfasada de la realidad. Se necesita un mínimo de noventa días de atraso para que un crédito se considere irregular, lo que significa que la información de mayo en gran medida refleja las decisiones y capacidad de pago de febrero. Además, los deudores que entran en cartera deteriorada pueden permanecer allí durante meses o incluso años.
Una Composición Variada de Morosidad
El 12,8% de mora incluye diferentes tipos de créditos, siendo los préstamos personales el más afectado con un 15,9%, seguido por tarjetas de crédito con un 13,1% y préstamos prendarios con 7,7%. En contraste, los créditos hipotecarios se encuentran significativamente más estables, con solo un 1,6% de irregularidad. La mora en el crédito empresarial es de 3,5%, evidenciando que el deterioro se concentra en los préstamos destinados al consumo cotidiano de los hogares de menores ingresos.
Flujos y Dinámicas: Mirando Más Allá del Ratio de Mora
El flujo de entrada de nuevos deudores en mora está disminuyendo. El Banco Central ha desarrollado un indicador complementario, la Probabilidad de Default Estimada (PDE), que mide cuántos de los créditos que estaban en situación regular hace tres meses pasaron a considerarse irregulares. Este indicador es crucial, ya que anticipa el ratio de mora por aproximadamente un trimestre, mostrando una tendencia a la baja en la PDE del crédito a las familias.
Factores Clave Detrás de la Mejora
Esta mejora en los indicadores no proviene de una mayor prudencia por parte de los bancos, sino de un acceso más restringido al crédito. Aproximadamente seis millones de personas se encuentran excluidas del sistema crediticio debido a deudas impagas, y más de una cuarta parte de los nuevos prestatarios actuales provienen de un perfil de riesgo más sólido que en años anteriores. Así, el Banco Central describe este ciclo crediticio como «más selectivo, saludable y sostenible».
El Cambio en el Stock de Préstamos
A pesar de que el stock de préstamos dejó de caer, todavía es necesario un crecimiento más acelerado del crédito total respecto al saldo en mora para que el ratio descienda. En mayo, el crédito al sector privado en pesos creció un 0,3% real, excepcionalmente después de cuatro meses de contracción. Sin embargo, el crecimiento sigue siendo asimétrico, siendo predominantemente impulsado por líneas comerciales y préstamos con garantía real. Por su parte, el crédito al consumo ha observado una disminución del 1,1%.
Perspectivas Futuras para el Sistema Financiero
A medida que el deterioro de la morosidad se estabiliza, la discusión se centra en cuándo comenzará a bajar el ratio y a qué velocidad. Las proyecciones de los bancos cubren adecuadamente el 86,3% de la cartera irregular, apuntando a una solidez del sistema financiero frente a futuros desafíos. Sin embargo, el riesgo radica más en la capacidad de financiamiento del consumo que en la solvencia bancaria. Millones de ciudadanos siguen excluidos del crédito formal, lo que podría limitar la demanda en los próximos trimestres, aun después de que la morosidad comience a descender.

Redacción de Sitios Argentina

