La Carne Argentina: Un Brindis por el Futuro del Sector
El sector cárnico argentino celebra un momento decisivo gracias a decisiones internacionales que refuerzan su papel en el mercado global. El consultor Fernando Canosa comparte su visión sobre cómo esto impacta tanto en la industria como en la economía del país.
En una reciente aparición en Canal E, Fernando Canosa, consultor del mercado ganadero, destacó la importancia de las nuevas definiciones en el ámbito internacional que benefician al sector de la carne vacuna. “Hoy es un día para festejar”, afirmó, subrayando que esta buena noticia va más allá de la industria cárnica. “La producción de carne se extiende desde La Quiaca hasta Tierra del Fuego y uno de cada nueve argentinos está involucrado en esta actividad”, explicó.
Las Salvaguardias Chinas y su Impacto
En relación con las salvaguardias impuestas por el gobierno de China, Canosa informó que Argentina ha logrado mantener un volumen significativo de exportaciones, con un cupo establecido de 511.000 toneladas. “Esto es especialmente relevante comparado con otros competidores, ya que Argentina conserva esta cantidad a un 12,5%”, resaltó.
El consultor también observó un efecto inmediato en los precios internacionales de la carne, que aumentaron entre un 4 y un 7% con la reapertura del mercado en 2026.
Desafíos Estructurales en el Sector Cárnico
Canosa advirtió que la cuestión es más profunda: “No hay carne suficiente en el mundo para satisfacer la demanda creciente”, dijo, enfatizando que el aumento en la demanda global está impulsado por un creciente número de consumidores. Este problema no es simplemente un asunto político; es una necesidad del mercado.
Además, el tiempo necesario para que la producción cárnica llegue al consumidor es considerable. “Desde el momento en que un productor decide entorar una ternera hasta que el producto llega a la góndola pueden pasar entre tres a cuatro años”, argumentó.
Canosa vislumbra un futuro alentador y estima que este escenario de precios favorables podría extenderse por no menos de tres años, con la posibilidad de alcanzar buenos precios durante los próximos cinco años.
