Crisis en el transporte público de Buenos Aires: ¿se avecinan recortes?
El sistema de transporte del Área Metropolitana de Buenos Aires se encuentra en un momento crítico que podría afectar a millones de usuarios en los próximos días. Las empresas de colectivos han declarado el estado de emergencia y buscan una rápida solución en una reunión clave con el Gobierno nacional.
Este jueves 30 de abril, la situación se tornará más tensa cuando las cámaras empresariales del sector se reúnan con representantes de la Secretaría de Transporte, ahora liderada por Mariano Plencovich. El vocero de la Cámara Empresaria de Autotransporte de Pasajeros (CEAP), Adrián Noriega, confirmó que este encuentro fue programado antes de la salida del ex-secretario Fernando Herrmann hacia Infraestructura.

Sin embargo, el proceso de negociación permanece bajo una nube de incertidumbre. Noriega señaló que las empresas aún no saben qué funcionarios asistirán de parte del Gobierno, dado que el nombramiento de Plencovich fue comunicado recientemente. No obstante, todas las cámaras de transporte presentes confirmaron su participación.
Urgente reclamo de las empresas de transporte
En un clima de máxima tensión, las empresas han transmitido sus demandas tanto al Gobierno nacional como a la provincia de Buenos Aires. El principal eje de conflicto radica en el significativo atraso en los pagos de compensaciones, que ya asciende a 128 mil millones de pesos.

Las compañías advierten que el sistema de transporte se ha vuelto insostenible, estableciendo un ultimátum de respuesta antes de la reunión. Han indicado que, de no obtener respuestas claras sobre los plazos de reconocimiento de sus costos, podrían verse obligadas a implementar recortes significativos, afectando especialmente los horarios nocturnos.
El impacto del aumento de combustible
La situación se complica aún más por el aumento de los costos operativos. Un informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA revela que la circulación de colectivos ha disminuido hasta un 40% en abril, debido a la escalada de precios internacionales de la energía.
Actualmente, los subsidios estatales están basados en un precio del gasoil de $1.744 por litro, mientras que el costo real ya supera los $2.100. Para mantener un servicio regular, el Gobierno debería inyectar al menos $17.500 millones mensuales adicionales.
Los especialistas advierten que, sin un respaldo efectivo, los transportistas se verán obligados a trasladar este incremento al pasaje, lo que podría representar un aumento del 16% en las tarifas, sumándose a los ajustes ya previstos para este año.
