La Reducción del Empleo Público: Una Crisis con Rostro de Género en Argentina
El Gobierno argentino avanza con su plan de achicamiento del Estado, y sus repercusiones se sienten con mayor intensidad en el sector público, afectando especialmente a las mujeres. ¿Cómo impacta este panorama sobre el empleo y la calidad de vida de los argentinos?
A medida que avanza el 2023, se hace cada vez más evidente la voluntad del Gobierno de disminuir la presencia del Estado en la economía. El Presidente, con declaraciones controversiales, ha manifestado abiertamente su intención de «destruirlo desde adentro». Según la Encuesta Permanente de Hogares, el empleo público ha disminuido un 10% entre 2023 y 2025, lo que refleja una tendencia preocupante para el futuro laboral del país.
Cifras que Hablan por Sí Solas
El panorama fiscal es claro: en 2025, la recaudación estatal cayó un 1,2% con respecto a 2024, y un 7,9% en comparación con 2023. Esto significa una pérdida significativa de $2,5 billones que podrían haberse destinado a proyectos vitales como la ciencia y la tecnología. El gasto primario del sector público nacional también ha experimentado una drástica reducción del 27,1% respecto a 2023, afectando principalmente a la infraestructura pública.
Desigualdades de Género en el Empleo Público
El impacto de esta reducción no es igual para hombres y mujeres. Mientras que el 24,8% de las mujeres adultas entre 35 y 50 años se emplean en el Estado, sólo el 14% de los hombres de la misma franja etaria lo hace. Además, la disminución en el empleo público no parece estar ligada a jubilaciones anticipadas, sino más bien a la desmotivación de las nuevas generaciones, especialmente entre los jóvenes de 18 a 26 años, que han visto un descenso del 43% en sus oportunidades laborales en este sector desde 2023.
La Brecha de Género Se Amplía
La dinámica es aún más marcada en sectores como la educación y la defensa. Mientras se observa una caída en el número de maestras jóvenes, las fuerzas de seguridad también reportan una disminución notable de hombres jóvenes. Este contexto de austeridad plantea interrogantes sobre el futuro de estos profesionales y las condiciones en las que trabajan.
Impacto en el Sector Privado y Tareas de Cuidado
En el sector privado, la situación se manifiesta de manera diferente. Las mujeres, aunque han encontrado nuevas oportunidades, estas son en su mayoría precarias. Por el contrario, los hombres han tenido acceso a empleos de mayor calidad. Este hecho contribuye a la profundización de la brecha salarial de género, que se encuentra en niveles alarmantes.
Además, el retiro del Estado de áreas críticas como la salud y la educación deja en evidencia la carga adicional que recae sobre las mujeres. La reducción de personal en instituciones como PAMI provoca que las mujeres deban asumir tareas de cuidado y gestión de trámites, muchas veces sin remuneración, acentuando así una realidad de doble carga laboral.
Se Vislumbra un Cambio Invisible
De esta manera, se genera un movimiento casi invisible: mujeres que antes desempeñaban roles específicos dentro del Estado, ahora trasladan esas responsabilidades al ámbito familiar o a trabajos precarios, creando un ciclo de invisibilidad y desprotección.
