La Pinsa: Un Viaje Gastronómico que Conquista Buenos Aires
En 2021, Santiago Amín decidió dar vida a una idea que llevaba tiempo en su mente: introducir la pinsa en la capital argentina. Desde entonces, esta deliciosa variante de la pizza romana ha cobrado fuerza entre los paladares porteños.
La pinsa se distingue por su masa única, que combina harina de arroz, soja y trigo. Este arriesgado experimento culinario ha logrado seducir a quienes buscan nuevas experiencias gastronómicas. Su textura, ligeramente crocante, ha encantado a los amantes de la buena comida y ha inspirado a otras pizzerías a unirse a la tendencia.
Formato y Adaptación: La Pinsa que Enamora
Una de las principales diferencias entre la versión de Amín y la original romana es el formato. Mientras que en Roma la pinsa es ovalada, aquí se presenta en formato redondo, más familiar para los comensales locales. Esta elección no solo fue estética, sino también práctica, facilitando su aceptación entre quienes ya disfrutan de la pizza tradicional.
Una Nueva Sucursal en Almagro
En marzo de este año, Santiago amplió su propuesta con una nueva sucursal en Almagro. Este nuevo local no solo reafirma el protagonismo de la pinsa, sino que también ofrece un menú más variado con horarios ampliados.
Una Carta Diversificada
La nueva carta incluye desayunos y meriendas, sándwiches, picadas, empanadas y una variedad de minutas, además de la pinsa en veintidós versiones, incluyendo cinco opciones veganas. El local se adorna con un estilo tradicional de bodegón, con un horno que destaca en el ambiente, aportando calidez.
Una Evaluación de los Platos
Para un almuerzo o cena, comenzá con un triolet clásico: fainá, jamón crudo y brie acompañado de berenjenas en escabeche. La panera incluye focaccia, que es esponjosa y muy sabrosa.
Platos Destacados
Las croquetas de jamón crudo, húmedas y con un rebozado crujiente, son un verdadero deleite. También destacan los buñuelos de acelga, grandes y dorados, servidos con un suave alioli y salsa fileto que realzan su sabor.
La fainá de provolone y verdeo es imperdible: alta, caliente y con un gratinado que invita a probar más. La fugazzeta, repleta de muzzarella y acompañada de cebolla morada chamuscada, ofrece una experiencia gustativa impresionante.
Cierre con Dulce
Y para finalizar, no puede faltar el clásico flan con crema y dulce de leche, todo en un ambiente de servicio amable y atento que hace de la visita un verdadero placer.
