Meliá se Retira de Cuba: El Cierre Definitivo en 2026 Tras Nuevas Sanciones
La reconocida cadena española Meliá Hotels International ha confirmado su salida total de Cuba, un acontecimiento que marca el final de una era tras años de operación en la isla.
Una Decisión Impactante
La multinacional hotelera ha formalizado su decisión ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), programando su salida definitiva para el 24 de julio de 2026. La compañía, a través de su filial portuguesa Ilha Bela Gestão e Turismo, dejará de ofrecer servicios de gestión y comercialización en Cuba tras presiones económicas y políticas, principalmente por sanciones impuestas por el gobierno de Estados Unidos.
Desafíos que Impulsaron la Salida
Meliá, que llegó a gestionar 34 hoteles y casi 14,000 habitaciones en la isla, argumentó su retiro por las “notables dificultades operativas, legales y financieras” que presenta el entorno cubano. La intervención de EE. UU. a inicios de 2026 derivó en una notable escasez de combustible, cancelaciones masivas de vuelos, y una preocupación creciente por la baja ocupación hotelera, que descendió al 50% de su capacidad a finales de marzo.
Un Adiós en Dos Etapas
El proceso de cierre se llevó a cabo en dos fases: una primera etapa que abarcó 15 hoteles, cerrados el 3 de junio, seguida por el anuncio reciente que completará esta transición. Los impactos financieros, incluidos los ajustes en el valor de los activos en Cuba, serán reportados en los resultados del primer semestre de 2026.
Más que un Simple Cierre de Hoteles
Durante el primer trimestre de este año, la ocupación media de los hoteles de Meliá en Cuba fue del 34.1%, un descenso de 6.5 puntos respecto al año anterior. El ingreso por habitación disponible también se vio afectado, situándose en 34.4 euros, en contraste con los 84 euros que genera la cadena en otras regiones.
Los Hoteles Más Impactados
El primer bloque de cierres incluyó destacados establecimientos, como el Gran Hotel Bristol en La Habana Vieja y el Paradisus Varadero. Estos cierres no solo representan un cambio significativo en el panorama turístico cubano, sino que también afectan a los colaboradores y proveedores vinculados a estos servicios.
Futuro incierto para el Turismo en Cuba
La filial portuguesa de Meliá se encargará de gestionar la salida, buscando minimizar el impacto en empleados y proveedores, aunque aún no se ha especificado cuántos trabajadores se verán afectados. Además, la cadena tenía proyectadas dos nuevas aperturas para este año, aunque su destino ahora es incierto.
*Con información de Agencia Efe y Europa Press

