Título: Crisis en la Industria Metalúrgica: Caídas y Desafíos por Delante
Bajada: La industria metalúrgica de Argentina enfrenta un panorama sombrío, con caídas significativas en producción y empleo, mientras se demanda una reestructuración urgente.
La industria metalúrgica de Argentina está atravesando uno de los momentos más críticos de su historia reciente. Elio del Re, presidente de ADIMRA, informa que en marzo se registró una caída interanual del 4,1%, sumando preocupaciones a un sector que ya venía deteriorándose. “Estamos hablando de caída tras caída”, enfatizó, recordando que el 2025 también había tenido resultados negativos.
Preocupante Uso de la Capacidad y Pérdida de Empleo
Uno de los datos más alarmantes es el uso de la capacidad instalada, que actualmente se sitúa en apenas un 41,6%. “Casi seis máquinas de cada diez están paradas en nuestro sector”, alertó Del Re. Esta parálisis incide directamente en el empleo, con la industria perdiendo alrededor de 21.000 puestos en los últimos dos años. “Estos son empleos difíciles de recuperar”, advirtió, señalando la importancia del capital humano especializado en metalurgia.
El dirigente enfatizó que las empresas están haciendo esfuerzos significativos para evitar despidos. “Despedir es considerado un fracaso”; por ello, se implementan estrategias como la suspensión de contratos y la reorganización de funciones para mantener a los trabajadores calificados, a quienes se ha invertido mucho tiempo y recursos en su formación.
Necesidad de Políticas Industriales y Desafíos por Importaciones
De cara al futuro, Del Re subraya la urgencia de adoptar políticas industriales eficaces. “Argentina carece de una política industrial efectiva”, declaró, pidiendo medidas concretas para revertir la tendencia negativa del sector. Un desafío crítico es la competencia desleal con productos importados, mayoritariamente provenientes de Asia. “No se trata solamente de empresas compitiendo; es una pyme argentina enfrentando la política industrial de un país completo”, remarcó.
Del Re destacó que los productos extranjeros, debido a subsidios y escalas de producción, colocan a las pymes locales en una posición desventajosa. La necesidad de equilibrar el terreno de juego es imperativa para la supervivencia del sector.
El diagnóstico es claro: “Cuando de diez máquinas, seis están paradas, la situación es alarmante; eso no se puede ignorar”, concluyó.
