Gabriel Rolón: La Búsqueda de la Felicidad en la Imperfección
El reconocido escritor y psicoanalista argentino Gabriel Rolón reflexiona sobre los aspectos de la psiquis humana que permiten la construcción de momentos auténticos de felicidad y plenitud. En una reciente entrevista, compartió sus ideas sobre cómo el pasado y el futuro pueden coexistir en el presente para construir un verdadero sentido de bienestar.
En su diálogo con LN+, Rolón sostiene: “La felicidad se encuentra en esos momentos irrepetibles donde lo que fuiste, lo que deseas ser, y tus temores se entrelazan. Allí es donde puedes construir un espacio para la felicidad”. Este instante, según el especialista, es único y se manifiesta cuando uno está plenamente presente en lo que está viviendo.
El Poder de los Afectos en las Relaciones
Rolón también aborda la complejidad de los vínculos humanos, destacando la vulnerabilidad que compartimos con los demás. “Amar a alguien implica ceder parte de tu poder”, explica, refiriéndose al intercambio de experiencias íntimas que fortalecen las relaciones. Estos lazos emocionales se nutren de confesiones sobre dolores y miedos que revelamos a aquellos más cercanos.
La Sanidad en el Amor
El autor enfatiza que en una relación sana, el amor va de la mano de la responsabilidad. “La persona que te ama de forma saludable es aquella que renuncia a usar ese poder para herirte o manipularte”. Para Rolón, utilizar información confidencial como forma de ataque es una violación inaceptable de la confianza en la pareja.
La ‘Faltacidad’ de la Felicidad
En su libro La felicidad, Rolón introduce el concepto de “faltacidad”, para describir un bienestar que no ignora el sufrimiento. “La alegría imperfecta conviene con la realidad de que la vida, a menudo, es incómoda y desagradable”, reflexiona. Con esto, busca desmitificar la noción de que la felicidad debe ser absoluta, aceptando que la vida es una mezcla de logros y carencias.
“La felicidad es un estado de ser que se encuentra en el aquí y ahora”, subraya el psicoanalista, defendiendo la idea de que los momentos compartidos, los sueños y los proyectos son esenciales para nuestra existencia. Al final, destaca que la búsqueda de la felicidad no debería ser un esfuerzo constante, sino un reconocimiento de aquellos instantes de alegría que surgen en nuestra vida cotidiana.

