Mundial 2026: El gran juego de ganancias y pérdidas
La Copa del Mundo 2026 promete ser el evento futbolístico más emocionante y lucrativo de la historia, pero también deja a algunos jugadores en el banquillo del fracaso económico. ¿Quiénes son los verdaderos ganadores y perdedores de esta monumental competencia?
FIFA: El gran triunfador
La FIFA, organización que regula el fútbol a nivel mundial, se posiciona como la gran ganadora del torneo. Se espera que los ingresos por la Copa del Mundo en 2026 superen los $7,6 mil millones de Qatar 2022, gracias a un aumento en los equipos participantes y un mayor número de partidos.
Según Marion Laboure, experta de Deutsche Bank Research, la FIFA puede llegar a generar cerca de $13 mil millones en ingresos a lo largo del ciclo de cuatro años. Esto se debe a la venta de derechos de transmisión, paquetes VIP y unos acuerdos de patrocinio que capturan la atención de marcas globales.
La FIFA también ha incursionado en el mercado de reventa de entradas, recibiendo comisiones por cada transacción. Con la posibilidad de incluir a 64 equipos en futuros torneos, la FIFA podría atraer a millones de espectadores más.
Aficionados: Las verdaderas víctimas
A pesar de los sueños cumplidos, los aficionados enfrentan grandes desafíos económicos durante el torneo. Las críticas se centran en las exorbitantes tarifas de entradas, que han llegado a alcanzar precios astronómicos, como $32,970 para la final en el MetLife Stadium.
El precio de los trenes hacia los estadios también ha generado controversia, elevando los costos a cifras desorbitadas que han provocado indignación pública. Aunque el presidente de la FIFA argumenta que estos precios son comparables a otros eventos deportivos en EE. UU., muchos aficionados creen que el costo de asistir al torneo está fuera de su alcance.
Emisoras y patrocinadores: Beneficiados
A pesar de los altos costos de transmisión, las cadenas de televisión y los patrocinadores están posicionándose para obtener grandes beneficios. Las pausas de hidratación introducidas en el Mundial han abierto nuevas oportunidades publicitarias. Espacios publicitarios durante estas pausas pueden costar hasta $750,000 durante ciertos partidos.
Marcas como Adidas y Coca-Cola están invirtiendo grandes sumas para asociar sus nombres al torneo, maximizando su visibilidad ante millones de espectadores.
David Beckham: El ícono comercial
David Beckham continúa siendo un elemento central, creando un lazo entre el deporte y el mercado. Su vinculación con Adidas, junto con una avalancha de promociones y colaboraciones, lo consolidan como un ganador comercial, a pesar de no haber logrado levantar la copa en el pasado.
Ciudades anfitrionas: Las perdedoras silenciosas
A pesar de una afluencia inicial de turismo, las ciudades anfitrionas podrían no ver los beneficios económicos esperados. Un estudio de la Universidad de Oxford indica que, a largo plazo, el impacto positivo es casi nulo ante el caos que genera un evento de esta magnitud.
Expertos señalan que muchos turistas preferirán evitar el jaleo del torneo en lugar de beneficiarse de las festividades locales, dejando a las ciudades con escasas ganancias sostenibles.
Vendedores de mercancías: El lado positivo
Mientras algunos enfrentan pérdidas, otros se benefician. Las ventas de camisetas y productos oficiales han mostrado un incremento significativo, especialmente entre marcas como Nike y Adidas. La moda relacionada con el fútbol ha experimentado un auge, desde camisetas retro hasta diseños personalizados para mujeres, atrayendo a una nueva generación de aficionados.
Hoteles: Una oportunidad fallida
La proyección optimista de ocupación hotelera no se ha cumplido y algunas ciudades están viendo un descenso en las reservas en comparación con años anteriores. Las acusaciones de que la FIFA ha reservado demasiadas habitaciones para su propio uso han generado descontento en el sector.
Casas de apuestas: Jugadores estratégicos
Con un estimado de $50 mil millones en apuestas durante el Mundial, este evento se prevé como un hito en la industria del juego. La ampliación del torneo ha abierto oportunidades para un gran número de partidos, elevando significativamente el interés en las apuestas. A esta nueva era de apuestas en vivo se le atribuye un cambio en la dinámica de cómo la audiencia participa en los partidos.

