Inflación Mayorista: Señales de Desaceleración en Junio
Una nueva tendencia se asoma en la economía argentina: la inflación mayorista se desaceleró drásticamente, alcanzando un incremento del 1,1% en junio. Descubre cómo esta baja podría influir en los precios en los próximos meses.
Análisis de la Última Medición de la Inflación
El Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) del INDEC mostró una notable caída en junio, situándose en un 1,1% mensual. Este descenso es significativo en comparación con el 2,5% registrado en mayo y el 5,2% de abril, lo que ofrece una clara indicación de desaceleración en la economía.
En términos interanuales, la inflación mayorista se sitúa en el 33,7%, evidenciando una disminución de 0,8 puntos respecto al mes anterior. En el acumulado anual, la cifra ronda el 15%, aún por debajo del 16,8% que muestra el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
Componentes de la Desaceleración
Una de las causas que ha favorecido esta desaceleración es la caída en los precios internacionales de la energía. Durante el mes de junio, tanto el petróleo crudo como el gas natural cayeron un 5,3%, lo que tuvo un efecto directo en la inflación mayorista, restando 0,56 puntos porcentuales, según Max Capital.
Según Martín Sarano, economista de la Fundación Internacional Bases, este contexto es relevante dado que la inflación mayorista y minorista no siempre se correlacionan de manera directa a corto plazo. Sin embargo, un aumento del 1,1% en los precios mayoristas sugiere que no hubo un impacto significativo por la variación del tipo de cambio durante el periodo analizado.
Expectativas para el Futuro de la Inflación Mayorista
El panorama futuro no está exento de riesgos. La suba del dólar hacia finales de junio podría ejercer presión en los registros posteriores, dado que el IPIM solo captura precios hasta el día 15 del mes. La depreciación del cambio podría impactar en los precios de los bienes transables, lo que alentaría una posible alza en la inflación.
Julián Neufeld, Analista Económico de la Fundación Libertad y Progreso, destacó que a pesar de los buenos números registrados en junio, la menor inflación mayorista no necesariamente se traducirá de inmediato en una caída de la inflación minorista. En particular, advierte sobre el impacto potencial de la fluctuación del dólar en las proyecciones de julio.
Sin embargo, muchos economistas, como Nicolás Parreira, se mantienen optimistas, sugiriendo que la inflación mayorista podría seguir contenida si se sostienen la estabilidad en el tipo de cambio y la disciplina fiscal. Se espera que las condiciones actuales faciliten un ambiente propicio para una reducción prolongada en los precios.

