La Búsqueda de Justicia: Una Madre Encuentra Paz Tras la Condena de los Asesinos de Su Hija
La lucha de Gloria Romero culmina en una sentencia que trae alivio, aunque el dolor de la pérdida permanece. Este 10 de febrero, se dictaron condenas a cadena perpetua para César y Emerenciano Sena, así como para Marcela Acuña, por el femicidio de su hija, Cecilia.
Gloria no solo ha enfrentado el devastador asesinato de su hija, sino que también ha tenido que soportar un intenso abrigo de hostigamiento durante el proceso judicial. «Sufrí persecución política. Fui objeto de ataques, incluso se financiaron call centers para desestabilizarme», relató, añadiendo que existieron acusaciones falsas en redes sociales que pretendían desacreditarla.
La Decisión Judicial
La Justicia de Chaco dictó penas de cadena perpetua para César Sena, expareja de Cecilia, y sus padres, quienes fueron considerados partícipes necesarios del crimen. Además, se impusieron penas menores de encubrimiento agravado a Gustavo Obregón y Fabiana González, y a Gustavo Melgarejo por encubrimiento simple. Griselda Reinoso, la pareja de Melgarejo, fue absuelta.
Un Sentimiento de Insuficiencia
Post-condena, Gloria expresó que, aunque está satisfecha con las perpetuas, considera «insuficientes» las sentencias para los encubridores. «Cinco años para Fabiana González me parecen poco, dado que también está implicada en una causa de trata de personas. Podría salir en dos años y seguir atemorizando a la comunidad», advirtió.
Un Nuevo Propósito
Después de la tragedia, Gloria ha decidido reenfocar su energía en ayudar a otras madres en situación similar. «Volví a Resistencia para ser un apoyo, porque la situación en Chaco sigue siendo complicada», comentó, enfatizando su lucha contra la corrupción y la mafia existente.
Demandando Justicia Sin Privilegios
Gloria exige que los miembros del clan Sena cumplan su condena en prisión sin privilegios. Este grupo fue acusado de crear un sistema de clientelismo que perpetúa la pobreza. «Pueden seguir teniendo influencia desde la cárcel», alertó.
Desafíos Personales
En medio de esta tormenta, Gloria enfrenta dificultades económicas y, actualmente, reside en la casa de su madre mientras busca empleo. Ha tenido que despojarse de su hogar y pertenencias, reiniciando su vida desde cero a los 56 años.
Un Larga Batalla por la Verdad
Aunque se siente esperanzada por la condena, Gloria reconoce que el camino aún es largo. Aguarda la resolución de futuras apelaciones y sabe que no podrá recuperar los restos de su hija hasta que haya una sentencia firme.
Cecilia: Un Símbolo de Cambio
Con un poderoso mensaje, Gloria subrayó la importancia del caso de Cecilia para la sociedad: «Ceci debe ser un símbolo de lo que no podemos tolerar más. Mi lucha puede haber terminado, pero la mafia tiene que desaparecer para que nadie más sufra lo que yo sufrí».
