Título: Escándalo en Argentina: denuncian uso incorrecto de fondos fiduciarios
Bajada: El ministro de Economía argentino, Luis «Toto» Caputo, está en el ojo de la tormenta por supuesto desvío de fondos destinados a reparar rutas.
En los últimos días, se ha generado controversia en torno al fondo fiduciario del Sistema Vial Integrado (SisVial) en Argentina. Este fondo, que se financia a través de un impuesto a los combustibles líquidos, ha sido denunciado en la Justicia por el ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo, por presuntamente desviar fondos destinados al arreglo de rutas para financiar al Tesoro. A pesar de las promesas de eliminar estos fondos realizadas por el economista Javier Milei en 2024, actualmente todavía están en vigencia alrededor de 27 fondos fiduciarios, que según la oposición son utilizados de manera discrecional por el Ministerio de Economía.
En resumen, los fondos fiduciarios son herramientas estatales con recursos específicamente asignados para un propósito determinado, como la reparación de rutas o el subsidio de tarifas de gas, y son gestionados a través de un fideicomiso por un organismo gubernamental, en este caso, por el Palacio de Hacienda. A pesar de que el fondo fiduciario del SisVial ha llegado a manejar un presupuesto de alrededor de 150 millones de dólares, el Gobierno actualmente estaría planeando vaciarlo, reduciendo el aporte de las ensambladoras de la isla y dejando proyectos aprobados en suspenso.
Si bien existe cierta controversia en torno a la utilización de estos fondos, la realidad es que muchos de ellos continúan operativos, como el Fondo Fiduciario Sistema de Infraestructura del Transporte o el destinado a los Subsidios de Consumos Residenciales de Gas. Según registros del Instituto Consenso Federal, el Gobierno ya habría acumulado más de 3.000 millones de dólares y se espera llegar a los 4.000 millones de dólares para fines de 2026.
El mal uso de los fondos fiduciarios ha generado preocupación en la opinión pública, especialmente después de que se revelara que el SisVial mantenía una gran cantidad de dinero en inversiones financieras y en cuentas corrientes, en lugar de destinarlo a la mejora de las rutas. La denuncia presentada en la justicia federal señala una subejecución del 73,8% de los fondos destinados al SisVial, lo que ha generado controversia y pide una intervención de la Justicia para esclarecer el uso de estos fondos por parte del Gobierno argentino.

