El USS Gerald R. Ford: Fallas Técnicas que Ponen a Prueba su Grandeza
El portaaviones nuclear más costoso del mundo, el USS Gerald R. Ford, enfrenta sorpresas inesperadas en su interior. A pesar de su impresionante tecnología, un problema recurrente en su sistema de saneamiento genera inquietud entre sus más de 4.000 tripulantes.
Un Desafío Imprevisto en el Corazón del Portaaviones
Desde su primera misión en 2023, el USS Gerald R. Ford ha lidiado con fallas en su sistema de recolección de residuos, conocido como VCHT (Vacuum Collection, Holding and Transfer). Este mecanismo, diseñado para manejar desechos en un buque de tamaño histórico, ha revelado deficiencias técnicas que afectan su operatividad.
Un Número Desalentador: Incidencias Frequentes
Con alrededor de 600 a 650 inodoros distribuidos en el buque, la sensibilidad de este sistema provoca que cualquier falla en una válvula haga inoperativos varios sanitarios. Reportes indican que en 2023 se requirieron 42 intervenciones externas para resolver problemas relacionados, con un máximo de 200 incidencias en solo cuatro días.
Impacto en la Vida de la Tripulación
Aunque las reparaciones son rápidas, describiendo un tiempo de respuesta de entre 30 minutos y dos horas, la presión sobre los equipos técnicos es constante. Cuando ciertas áreas se ven afectadas, los marinos deben adaptarse rápidamente, llevando a cabo sus rutinas en condiciones complicadas que pueden mermar su moral.
Causas de las Averías: Más Allá de lo Superficial
Las razones detrás de estos problemas no son solo mal uso; también incluyen:
- Dimensionamiento inadecuado de ciertas tuberías.
- Acumulación de depósitos minerales por el uso de agua de mar.
- El sistema de vacío es muy sensible a cambios mínimos en la presión.
Cualquier combinación de estos factores contribuye a un ciclo de fallas que afecta el rendimiento del portaaviones, a pesar de los protocolos de uso establecidos.
Costos y Mantenimiento: Un Problema Económico Adicional
Para solucionar estas obstrucciones, la Marina utiliza procedimientos químicos especiales, que solo se pueden aplicar en puerto. Cada intervención puede costar hasta 400.000 dólares, lo que añade un nivel de preocupación por los sobrecostos del programa, ya criticado por retrasos y adversidades en otros sistemas operativos.
