La disputa entre gobernadores que sacude al peronismo
Tras la cumbre del PJ en el Hotel Emperador, Sergio Massa, Axel Kicillof y Máximo Kirchner lanzaron un claro mensaje a quienes apoyan la eliminación de las PASO. La advertencia es contundente: “Los que quieran acabar con las primarias se enfrentarán a las consecuencias”. Esta postura estratégica busca marcar la cancha y condicionar a los gobernadores en medio de las negociaciones políticas.
El escenario político en juego
La presión de los referentes peronistas puso en evidencia la división entre los gobernadores. Mientras algunas provincias apoyan la continuidad de las PASO, otras mantienen una postura más cercana al oficialismo. Esta situación genera incertidumbre sobre quiénes están realmente alineados con el Gobierno y quiénes podrían enfrentar una interna peronista en sus territorios.
La incógnita en la provincia de Buenos Aires
En el territorio bonaerense, la unidad entre Kicillof y Máximo Kirchner genera expectativas pero también deja en evidencia las diferencias internas. Los intendentes alineados con el gobernador buscan fortalecer su proyecto, mientras que otros buscan mantener puentes con distintas facciones del peronismo. La defensa de las PASO se convierte así en un factor crucial para la unidad o la fragmentación del partido.
La trama de la competencia interna
Si bien Massa, Kicillof y Máximo coinciden en defender las primarias, la lucha por el liderazgo en el peronismo continúa latente. Mientras el Gobierno busca sumar apoyos para su reforma electoral, el partido intenta mostrar una unidad frágil. Cristina Fernández de Kirchner observa atenta cómo se reconfiguran las alianzas y las disputas internas, en un escenario que sigue sin definirse claramente.

