"50 Años del Golpe: La Controversial Visión de una Nieta Recuperada"
El Gobierno argentino lanzó un video conmemorable en sus plataformas, marcando el quincuagésimo aniversario del golpe militar. En esta ocasión, se enfatiza la idea de la "memoria completa", y la figura central es Miriam Fernández, la nieta recuperada número 127 por Abuelas de Plaza de Mayo.
La pieza audiovisual, que dura 74 minutos, destaca el testimonio de Miriam, quien cuestiona la narrativa establecida por el kirchnerismo respecto a la historia de los desaparecidos. Fernández es hija de dos víctimas de la dictadura, Carlos Simón Poblete y María del Carmen Moyano, ambos secuestrados en mayo de 1977 en Córdoba. Nacida en la ESMA y registrada ilegalmente, su relato presenta una perspectiva que se distancia notablemente del discurso tradicional de los derechos humanos.
El Testimonio que Rompe Moldes
En una grabación realizada en la Casa Rosada, Miriam reflexionó sobre su crianza, resaltando que «no es padre quien te trae al mundo, sino quien te cría». Su postura incluye mantener el apellido de quien la crió, Armando Osvaldo Fernández, un oficial de inteligencia. A pesar de la oposición judicial, logrando así transformar su identidad a través de su elección personal.
Un Pasado Judicial Controvertido
El caso de Miriam no está exento de implicaciones legales. La apropiación de Fernández se confirmó en 2021, cuando Armando Fernández fue condenado a 10 años de prisión, pena que se incrementó a 15 años en 2024 tras una apelación judicial. El responsable ya tenía antecedentes por delitos de lesa humanidad, acumulando cinco condenas previas.
Un Relato Personal y Polémico
Miriam se enteró en el año 2000 de su origen biológico, y aunque se sintió «forzada» a realizarse un ADN, nunca tuvo interés en conocer su verdadera identidad. Su experiencia fue dolorosa y la llevó a huir a Chile para evitar el proceso judicial. En el video, criticó la actuación de Abuelas de Plaza de Mayo, argumentando que su política está «politizada».
Un Llamado a la Reconciliación
Finalmente, Fernández abogó por dejar atrás el pasado y encontrar una «historia verdadera» que facilite la reconciliación nacional. Con un enfoque en las «víctimas que quisieron esconder», su testimonio formó parte de una narrativa oficial que intenta desdibujar la figura de los nietos restituidos y su lugar en la historia argentina. A pesar de su entorno, Miriam se define como «privilegiada» por la crianza que tuvo, sin considerar que su historia la convierte en víctima.
