Aumenta la Vigilancia: La Royal Navy Intensifica sus Operaciones contra los Buques Rusos
La Royal Navy ha alertado sobre el aumento de la actividad rusa en las aguas del Reino Unido, tras un monitoreo intensivo de 21 días en julio. Este incremento de operaciones muestra el compromiso británico por asegurar sus aguas y responder a las amenazas emergentes.
Las operaciones navales para supervisar los buques rusos han aumentado un 25% en comparación con el año anterior. Las embarcaciones de guerra británicas han realizado frecuentes trayectos a través del canal de la Mancha y el Mar del Norte.
Operativos en el Mar del Norte y el Canal de la Mancha
La Royal Navy ha desplegado sus buques patrulleros HMS Tyne, HMS Mersey y HMS Severn, junto a helicópteros Wildcat y aeronaves Merlin dedicadas a la caza submarina. Estos activos han estado siguiendo de cerca a los fragatas rusos Neustrashimy y Admiral Grigorovich, que están a cargo de la custodia de los conocidos “buques sombra” que transportan petróleo.
Aumento de la Actividad Naval Rusa
De acuerdo con el Ministerio de Defensa del Reino Unido, en su informe anual, las embarcaciones de la Royal Navy han sido “activadas” 116 veces desde abril de 2022, lo que incluye la vigilancia de 61 buques de guerra y 28 embarcaciones mercantes rusas. Esto refleja un incremento del 30% en la actividad naval rusa en comparación con los últimos dos años.
El Impacto de las Sanciones Internacionales
Vladimir Putin ha sido señalado por utilizar su flota de barcos envejecidos, la “flota sombra”, para eludir las sanciones internacionales sobre el petróleo y financiar la guerra en Ucrania. Este incremento en las actividades rusas llega tras la захвата en junio del petrolero Smyrtos por parte de Marines británicos, un hecho sin precedentes en el que tropas británicas abordaron directamente un buque de la flota sombra.
Un Compromiso Inquebrantable por la Seguridad
El Ministerio de Defensa ha indicado que el desvío de buques rusos para escoltar embarcaciones sombra está consumiendo capacidades operativas valiosas. Hasta la fecha, el Reino Unido ha impuesto sanciones a más de 500 buques, resultando en una caída del 24% en los ingresos por petróleo y gas de Rusia durante el último año.
Recientemente, el HMS Tyne estuvo involucrado en la vigilancia del Neustrashimy mientras participaba en un ejercicio de tiro en aguas cercanas a las fronteras británica y francesa. Además, el HMS Somerset ha estado monitoreando la actividad rusa en el Atlántico Norte como parte de un despliegue de cuatro meses de la OTAN, con el objetivo de detectar submarinos enemy.
El comandante del Somerset, Cmdr Matt Millyard, destacó la importancia de estas operaciones: “Este despliegue demuestra exactamente para qué existe la Royal Navy: proteger al Reino Unido y a nuestros aliados de cualquier amenaza a nuestros intereses. Estoy inmensamente orgulloso de cada miembro de la tripulación por lo que hemos logrado en los últimos cuatro meses”.

