Polémica en Nueva Gales del Sur: La Límite de la Libertad de Expresión y el Debate sobre el Discurso de Odio
Una reciente investigación parlamentaria en Nueva Gales del Sur ha generado controversia al proponer la prohibición de expresiones consideradas "odiantes", como “globalice la intifada”. Sin embargo, la rapidez del proceso ha suscitado preocupaciones entre los opositores.
La oposición ha criticado la decisión del gobierno laborista de avanzar sin audiencias públicas, limitando la oportunidad de las comunidades para expresar sus inquietudes en torno a las reformas legislativas sobre el discurso de odio tras el ataque en Bondi.
Urgencia ante la Controversia
El líder de la oposición, Kellie Sloane, ha señalado que el enfoque apurado del comité, creado para evaluar la prohibición de consignas que incitan al odio, es problemático. Asegura que las decisiones se están tomando sin la debida participación pública y con un tiempo de respuesta inadecuado.
Límites a la Libertad de Expresión
La fecha límite para las presentaciones es el 12 de enero, apenas tres semanas después de que la investigación fue designada a un comité parlamentario el 22 de diciembre. Se espera que el equipo rinda un informe al gobierno a finales de enero.
Acciones Gubernamentales y Reacciones
El primer ministro, Chris Minns, había destacado la importancia de abordar expresiones como “globalice la intifada”, describiéndola como «retórica violenta». Con esta investigación, pretende establecer una base antes de aplicar cambios legislativos.
Los términos de referencia del comité incluyen la evaluación del impacto de frases cuestionables en la cohesión comunitaria, así como la necesidad de evitar restricciones a la libertad política consagrada en la Constitución australiana.
Composición del Comité
La investigación está a cargo del comité de ley y seguridad de la cámara baja de NSW, compuesto por diversos miembros, incluidos cuatro del partido laborista, un representante de los Verdes y un independiente. La falta de miembros liberales ha sido objeto de críticas, y estos últimos han solicitado un proceso más inclusivo.
El Debate Continúa
Los miembros no gubernamentales del comité han expresado sus inquietudes acerca del plazo limitado para realizar aportes. A pesar de las críticas, el presidente del comité, Edmond Atalla, defiende la rapidez del proceso, asegurando que ya se han contactado a más de 100 interesados.
En contraste, Sue Higginson, portavoz de justicia de los Verdes, ha calificado la urgencia del proceso como «deshonesta», argumentando que se están abordando cuestiones complejas que podrían tener implicaciones constitucionales.
Posiciones Encontradas
El NSW Jewish Board of Deputies ha aclamado la iniciativa como un avance significativo en la lucha contra el odio, mientras que activistas como Josh Lees, del Palestine Action Group, critican la prohibición de términos que, según dicen, son símbolos de resistencia contra la opresión.
La controversia sobre el significado y la interpretación de la frase “globalice la intifada” y su implicancia en el discurso público sigue generando debates acalorados, dejando a la sociedad australiana ante un dilema entre la libertad de expresión y la necesidad de prevenir el odio.
