Rechazo en el Parlamento Israelí: La Knesset Niega la Anexión de Beitar Illit
En una decisión que conmocionó el escenario político, el Parlamento israelí ha votado en contra de la anexión de Beitar Illit, un importante asentamiento en la Margen Occidental. La propuesta fue rechazada con una abrumadora diferencia de 45 a 8.
El Proyecto de Ley en la Mira
La iniciativa, presentada por Oded Forer, presidente del partido Yisrael Beiteinu, buscaba regular el estatus de la ciudad bajo la legislación israelí. Este intento formaba parte de un esfuerzo más amplio por avanzar en medidas de soberanía en la región.
Reacciones Intensificadas Tras la Votación
Tras el rechazo, Forer expresó su descontento en X, acusando al gobierno de «elegir votar en contra de un paso fundamental hacia la soberanía israelí». Además, responsabilizó a los ministros Bezalel Smotrich y Itamar Ben Gvir, así como a sus aliados, de oponerse a la medida y de estar ausentes durante la votación.
Conflictos en la Coalición Gobernante
A pesar de la postura generalmente favorable de la coalición hacia la expansión de asentamientos, fuentes oficiales indicaron que fueron los mismos miembros del gobierno quienes bloquearon la propuesta. Esta contradicción ha generado intensos debates sobre la dirección política que está tomando Israel.
Un Contexto Internacional Tenso
La votación se llevó a cabo mientras el Primer Ministro Netanyahu estaba en Estados Unidos, donde se esperaba que se reencuentre con el presidente Donald Trump en una recepción de Año Nuevo en Mar-a-Lago. Este contexto internacional añade una capa adicional de complejidad a la situación.
Reacciones de la Administración de EE. UU.
En octubre, durante la visita del vicepresidente estadounidense JD Vance, el Knesset había abordado un proyecto de ley similar sobre la anexión de la Margen Occidental. La oficina de Netanyahu vio este movimiento como una provocación política deliberada que buscaba generar tensiones en un momento sensible.
Vance y el secretario de Estado Marco Rubio criticaron abiertamente aquella votación, descrita por Vance como un «insulto» que contrarrestaba las políticas de la administración Trump. Afirmó que, si el voto en el Knesset era un «truco político», se trataba de un «muy tonto truco político».
