Título: «Irán en guerra: ¿Hasta cuándo seguirán sus líderes sin prisa por ponerle fin?»
Bajada: A siete meses del inicio del conflicto, la economía y la infraestructura de Irán siguen bajo presión, ¿cuál es el futuro del conflicto?
—
El tablero militar
Siete meses después del inicio de la guerra, y a pesar de la enorme presión sobre la economía y la infraestructura de Irán, los líderes de la nación islámica aún no parecen tener prisa por ponerle fin. Es posible que Teherán quiera demostrar que Estados Unidos no es el único que determina el ritmo de la guerra; también puede que espere aumentar los costos militares, económicos y políticos para Washington y, en última instancia, lograr que el gobierno de Donald Trump se incline por aceptar algunas de sus demandas. Pero mucho depende de la respuesta a una pregunta crucial: ¿cuánto tiempo podrá Irán continuar realmente dentro del conflicto?
El plano económico
Si bien se han atacado sectores de la industria de defensa iraní y sus instalaciones de producción de misiles, no existen cifras independientes que cuantifiquen los daños. Con el tiempo, las oleadas de lanzamientos de misiles balísticos de Irán se han reducido, pero la capacidad de continuar la guerra no se mide únicamente por el número de misiles: los drones y los misiles de crucero son más fáciles y rápidos de producir, los comandantes abatidos hasta ahora han sido reemplazados y la estructura de mando permanece intacta. Mohammad Ghaedi, profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad George Washington, declaró al servicio persa de BBC News que «Irán probablemente podrá mantener su capacidad para realizar lanzamientos durante mucho tiempo, aunque con menor intensidad, y aún así podrá causar perturbaciones en el estrecho de Ormuz». Los responsables políticos iraníes creen que un conflicto prolongado también podría perjudicar a su enemigo. La interceptación de misiles y drones iraníes ha consumido parte de las reservas de defensa de Estados Unidos, y algunos análisis estadounidenses advierten que estas municiones no se pueden reemplazar rápidamente. El profesor Ghaedi también afirma que «el impacto de la guerra en los precios del petróleo y las consideraciones políticas internas de Estados Unidos han generado en Teherán la esperanza de que pueda obligar a Washington a aceptar algunas de sus condiciones». A nivel interno, el apoyo al presidente Donald Trump entre los votantes republicanos se mantiene relativamente fuerte, pero las encuestas siguen mostrando la desaprobación estadounidense del conflicto y la preocupación de que Trump no esté alcanzando sus objetivos bélicos. Si el cálculo de Teherán es correcto, el objetivo no es necesariamente derrotar militarmente a Estados Unidos: una guerra más larga y costosa podría ser en sí misma una forma de ejercer presión. Por ahora, no hay indicios de que las limitaciones militares por sí solas obliguen a…

