Detrás de la Magia de SeaWorld: La Ciencia y la Ética en la Cuidado Animal
La fascinación que generan los espectáculos de SeaWorld en Orlando es solo una parte de su complejo funcionamiento. Gisele Montaño, veterinaria al mando del bienestar animal, nos revela los secretos de un trabajo enfocado en la sostenibilidad y el futuro de las especies.
En el corazón de SeaWorld, Gisele Montaño, veterinaria con una perspectiva innovadora, se encarga de la salud y la conservación de los animales. «Mi labor consiste en gestionar la sostenibilidad de las especies», afirma durante su reciente visita a Buenos Aires. Esta tarea va desde la elaboración de árboles genealógicos para prevenir la consanguinidad hasta la coordinación de traslados entre distintos parques con el fin de preservar una diversidad genética esencial para el futuro de las poblaciones silvestres.

Originaria de Brasil y criada en México, Montaño vive en Orlando y asegura que la gestión de estos animales se basa en estrictos estándares internacionales. «Pertenecemos a la Asociación de Zoológicos y Acuarios (AZA), que certifica solo a las instituciones que demuestran un cuidado excepcional, después de rigurosas inspecciones cada cinco años. Nuestro objetivo es mantener un 90% de diversidad genética en los próximos 100 años», explica. Esta estrategia considera a los animales como parte de una sola gran población global: «Si un zoológico tiene solo dos individuos, surgirán problemas genéticos. Por eso, colaboramos para enviar ejemplares entre diferentes locaciones, asegurando el futuro de las especies en riesgo de extinción».
Presentaciones con Propósito: Estímulo y Bienestar Animal
Al abordar el tema de las presentaciones con orcas y delfines en el parque, Montaño destaca que el enfoque ha cambiado hacia el refuerzo positivo y el estímulo psicológico: «Los animales no son obligados; si no desean participar, simplemente no lo hacen. El espectáculo presenta un desafío intelectual, pero el entrenamiento médico es aún más importante». Gisele explica cómo los animales colaboran voluntariamente en sus chequeos, ofreciendo sus aletas para análisis de sangre o abriendo la boca para revisiones dentales. «No hay castigos si no lo hacen; el refuerzo positivo asegura que, aunque no realicen la acción, recibirán su alimento», aclara.

SeaWorld se ha convertido en una de las principales organizaciones de rescate a nivel mundial, especialmente en Florida, donde se cuida a los manatíes. Según Montaño, el papel de los acuarios modernos abarca tres áreas fundamentales: conservación, investigación y educación.
Rescate y Rehabilitación
«Ayudamos a los animales silvestres, rehabilitando a los heridos y liberándolos nuevamente. Invertimos en el presente para mitigar los daños ya causados», comenta Gisele.
Conexiones Duraderas
Montana señala la importancia de crear memoria afectiva en los niños, quienes con frecuencia tienen pocas oportunidades de interactuar con la naturaleza. «Ver, oler y conectar con un animal genera emociones que perduran, formando así futuros ciudadanos responsables con el entorno», añade.
Innovación en Investigación
SeaWorld se configura como un laboratorio vivo: «Realizamos investigaciones tanto con nuestros animales como en el medio natural; generamos conocimientos que no sería posible obtener de otra manera», concluye Montaño.
El Cuidado Geriátrico y el Derecho a una Muerte Digna
Uno de los aspectos más conmovedores del trabajo de Gisele es el cuidado de los animales de edad avanzada. En la naturaleza, los animales viejos que no pueden cazar face un destino inmediato; sin embargo, en SeaWorld pueden vivir décadas más gracias a una medicina preventiva avanzada. «Adaptamos sus hábitats para facilitar su vida, implementando rampas y tratamientos como acupuntura para combatir la artritis», comenta.

El final de la vida se considera con gran sensibilidad: «Contamos con un comité de bienestar animal que evalúa la calidad de vida. Si un animal sufre crónicamente y no hay más opciones, decidimos sobre la eutanasia bajo protocolos estrictos para que sea un proceso lo menos traumático posible». Esta preparación también extiende su cuidado al personal: «Los cuidadores establecen lazos de larga data con los animales, y por eso facilitamos apoyo psicológico en estos momentos difíciles».

A pesar de que su sueño era trabajar en la selva brasileña, Gisele considera que el océano le ha brindado una oportunidad única: «Acepto con gratitud la posibilidad de trabajar con animales marinos; es un mundo completamente diferente». Además, resalta que cualquiera puede involucrarse en la protección del océano: «No se necesita ser veterinario; cada uno puede contribuir a la conservación desde su propia área, como administradores, fotógrafos o periodistas. Todos podemos hacer nuestra parte para cuidar nuestro planeta».
