En épocas anteriores al boom de los cafés de especialidad y las grandes franquicias, las confiterías tradicionales de Buenos Aires marcaban la pauta con su amplia oferta de sándwiches de miga.
Algunas confiterías perduraron a pesar de las crisis y modas gastronómicas, manteniendo vivo el ritual del sándwich de miga, testigo de la evolución porteña en antojos y sabores.
Los cambios en los sándwiches de miga a lo largo de los años
Las Violetas, con más de un siglo de historia, ha sido testigo de la transformación de los sándwiches de miga, conservando el estilo familiar que los caracteriza.

