Alarmante Caída del Poder Adquisitivo en Argentina: Salarios en Retroceso
Desde 2018, los salarios en Argentina han experimentado una drástica disminución, golpeando el bolsillo de los trabajadores y posicionando al país en la última posición de la región.
Según un informe de la CEPAL, el poder adquisitivo de los argentinos ha disminuido casi un 20% desde 2018, siendo el peor en toda Latinoamérica. Esta situación se ha agravado a lo largo de los años, afectando a diferentes administraciones gubernamentales, con un deterioro acentuado al finalizar la gestión de Alberto Fernández y en los primeros meses de Javier Milei.
La caída comenzó en 2017, pero se intensificó con las crisis cambiarias de 2018 y 2019, la pandemia de COVID-19 y la inflación subsiguiente. A pesar de algunos momentos de leve recuperación, los ingresos de los trabajadores no han logrado superar el aumento constante de la inflación.
Impacto en los Salarios Públicos y Privados
Los salarios del sector público han sido los más afectados, con una ronda de pérdidas acumuladas del 35,23% en términos reales desde 2017, según datos del INDEC. En contraste, el sector privado ha experimentado una baja acumulada del 18,94% durante el mismo periodo, con un descenso notable al finalizar la gestión de Mauricio Macri.
Un Retroceso Históricamente Marcado
Desde 2017 hasta la actualidad, sólo en dos intervalos —2017 y entre 2021 y 2022— los salarios superaron la inflación; en el resto del tiempo, la tendencia ha sido negativa. Se reportó que al cierre de 2025, los sueldos públicas y privados terminaron en números rojos, con retrocesos del -0,76% y -2,13%, respectivamente. Además, el nuevo gobierno libertario ha acumulado pérdidas significativas: 17,03% para el sector estatal y 1,55% para el sector privado.
Comparativa Regional: Un Desbalance Notorio
El contraste con otros países de la región es alarmante. Entre 2018 y 2024, mientras que Argentina vivió una caída del 18,8% en su poder adquisitivo, Costa Rica y México lograron mejoras reales de 22,4% y 11,6%, respectivamente.
El informe finaliza con una clara advertencia: sin una estabilización macroeconómica y con la inflación elevada, no habrá posibilidad de recuperar los salarios perdidos.
