La Ciberseguridad en Argentina: Un Alerta Creciente para los CISOs
Un reciente estudio de Kaspersky destaca la creciente inquietud entre los responsables de seguridad informática en Argentina, quienes están en el centro de la lucha contra ciberamenazas cada vez más sofisticadas.
07.04.2026 • 20:00hs • Ciberseguridad
El crecimiento en la escala y complejidad de los ciberataques ha intensificado la presión sobre los equipos de seguridad en diversas empresas.
De acuerdo con la encuesta CISO de Kaspersky, el 81% de las instituciones en América Latina ha reportado un notable incremento en los incidentes de ciberseguridad en los últimos dos años.
En Argentina, este sentimiento de alerta se ve reflejado en el 86% de las organizaciones, seguido de 84% en México, 82% en Perú, 78% en Colombia y 70% en Chile.
Además, el 83% a nivel regional está consciente de que las amenazas se han vuelto más elaboradas, un dato que incluye al 90% de las organizaciones argentinas.
Retos en la Protección de Sistemas
Este contexto ha suscitado preocupaciones: el 90% de los encuestados en la región sostiene que aún hay mucho por hacer para asegurar la protección de sus sistemas y datos en los próximos años, y el 45% de ellos cree que esa tarea será significativa.
Particularmente en Argentina, todas las entidades entrevistadas afirman que queda tarea pendiente, con un 52% de ellos considerando que el esfuerzo requerido es considerable.
Expertos de Kaspersky indican que la transformación del panorama de amenazas refleja un cambio considerable en las tácticas de los ciberdelincuentes, quienes ahora combinan herramientas legítimas en diferentes fases de sus ataques, lo que dificulta su detección.
Principales Vectores de Ataque en la Región
Los riesgos más críticos para las organizaciones en América Latina incluyen brechas de seguridad en la nube (50%) y ataques impulsados por inteligencia artificial (48%).
Otras amenazas prevalentes son:
Phishing y ingeniería social (40%), ransomware (32%), ataques a la cadena de suministro (24%), riesgos internos (28%) y amenazas persistentes avanzadas (APT) (28%).
Estos vectores se adaptan rápidamente a las defensas existentes y explotan múltiples puntos de ataque a la vez, lo que complica su detección temprana.
Colecciones de Dificultades en la Respuesta a Incidentes
La investigación revela que los procesos más prolongados son el análisis de causas raíz (44%) y la identificación de amenazas en tiempo real (43%).
Además, la coordinación de respuestas entre equipos (26%), la contención de incidentes (26%) y la investigación de alertas de seguridad (20%) se encuentran entre las áreas que requieren mayor tiempo.
Andrea Fernández, Gerente General para SOLA en Kaspersky, subraya que «el verdadero desafío no es solamente enfrentar más ataques, sino hacerlo con estructuras de seguridad que a menudo no están preparadas para la rapidez que se exige hoy».
Desafíos Clave para Reforzar la Ciberdefensa
Ante estos escenarios, Kaspersky señala tres desafíos fundamentales:
1. Mejorar la visibilidad de ataques en curso o iníciales: Integrar inteligencia de amenazas para identificar campañas y tácticas antes de que impacten
2. Detección de amenazas avanzadas: Adoptar tecnologías como EDR y XDR para identificar actividades sospechosas en tiempo real
3. Procesos de respuesta menos fragmentados: Incorporar automatización y una mejor integración de herramientas de seguridad puede acelerar la respuesta ante incidentes.
«Cerrar esta brecha requiere avanzar hacia modelos de seguridad más conectados», concluye Fernández, «donde tecnología, procesos y capacidades del equipo operen en perfecta armonía».
