Alerta en la montaña: el dramático caso del chef Christian Petersen y una reflexión necesaria
La reciente experiencia del chef Christian Petersen al sufrir una falla multiorgánica tras un ascenso al volcán Lanín ha encendido el debate sobre la cultura de las selfies en las montañas argentinas. Los guías de montaña advierten sobre el peligro de priorizar la imagen sobre la preparación.
Un ascenso que terminó en drama
Christian Petersen, conocido por su trayectoria culinaria, fue objeto de atención tras sufrir un colapso en su intento de escalar el volcán Lanín, ubicado en Neuquén. Tras ser internado en el Hospital Alemán, su estado se reportó como “clínicamente estable” según el parte médico del 2 de enero.
Viralización y reflexión a raíz del incidente
El caso de Petersen no solo ha conmocionado a sus seguidores, sino que ha llevado a una profunda reflexión sobre la práctica del montañismo en Argentina. El guía de montaña Roberto «Ro» Catalá, de la agencia «Mirá cómo lo hago», compartió un video que se volvió viral, alcanzando más de un millón de visualizaciones. En él, Catalá destaca: “Lo que realmente se está promoviendo es la foto, el aplauso efímero, la épica vacía”.
Un nuevo enfoque hacia el montañismo
El ascenso al volcán Lanín, conocido como “rito de iniciación patagónico”, se ha transformado en un símbolo de desafío para muchos, pero según los guías, hay una creciente tendencia: querer alcanzar la cumbre sin el correspondiente proceso de entrenamiento.
La montaña: un escenario peligroso
Catalá, con gorra y lentes, envía un mensaje impactante: “El caso de Petersen revela una tendencia preocupante en el montañismo: buscar la cumbre sin respeto por los procesos”. Este relato pone de manifiesto cómo la búsqueda de reconocimiento a través de fotos está poniendo en riesgo a quienes se aventuran sin la necesaria preparación.
Un llamado a la reflexión
Desde la agencia de Catalá, se lamenta que una experiencia tan delicada se haya vuelto pública. Sin embargo, se enfatiza la importancia de reflexionar sobre los riesgos reales y la tendencia alarmante de escalar montañas buscando la foto perfecta. “La montaña no es un escenario. La cumbre no es un trofeo. Ninguna selfie vale una vida”, concluyen.
Un mensaje claro para los montañistas
Expertos en andinismo advierten que la montaña no perdona. “La descompensación no es cuestión de suerte, sino de falta de aclimatación y desprecio por los límites del cuerpo”, reiteran. Y añaden que el objetivo real no es alcanzar la cumbre, sino regresar sano y salvo.
La montaña nos llama a actuar con responsabilidad
Hoy, muchos buscan subir solo para capturar una imagen. “¡Frená!”, es el llamado final que hace Catalá. La montaña siempre estará allí; tu vida y la de quienes arriesgan su seguridad para ayudarte no tienen precio. La preparación y el respeto son vitales en esta aventura.
