De la cancha a la cabina: Marcelo Ziliotto, el argentino que lleva la cumbia a Bangladesh
Desde Dhaka, Marcelo Ziliotto comparte su experiencia como DJ en un entorno cultural radicalmente distinto al argentino. Lejos de los festejos, revela la complejidad de la vida en Bangladesh.
Un exfutbolista convertido en DJ
Marcelo Ziliotto, quien dejó el fútbol hace 15 años, ha encontrado un nuevo camino en la música y la producción. A sus 50 años, vive en Barcelona y trabaja en eventos alrededor del mundo. Recientemente, tuvo una destacada presentación en Tailandia, donde se convirtió en una sensación.
La cumbia que hace bailar a Bangladesh
Aunque ser DJ es una faceta secundaria en su carrera, Ziliotto ha logrado popularizar la cumbia en un país donde su música resuena con miles de fanáticos. Mientras Argentina defiende su título mundial en Norteamérica, él se encuentra llevando la fiesta a los corazones de los bangladeshíes.
La vida en Dhaka
El exfutbolista admite que la vida cotidiana en Bangladesh presenta desafíos. Acompañado de custodios, pasea por las calles, donde la complejidad cultural y religiosa exige su atención. “Acá todo es muy extremista, es otro mundo”, apunta, mientras comparte su asombro por el fervor de los fanáticos de Messi.
Un lugar para celebrar el fútbol
Recientemente, Ziliotto actuó en la Daffodil International University frente a una multitud de 10,000 personas. En este auditorio, la energía se siente palpable, y la música se convierte en el hilo conductor de una pasión compartida. Sin embargo, las restricciones religiosas marcan sus presentaciones.
Cuidando el repertorio musical
Marcelo se ve obligado a adaptar su lista de canciones a los contextos locales, evitando letras que puedan ofender. “Si me equivoco, vienen los soldados. Esto es otro mundo”, explica con seriedad. Durante un evento reciente, la euforia del público lo llevó a situaciones inesperadas, donde debió ser resguardado por su equipo de seguridad.
Comparativa cultural
Ziliotto se refiere a su entorno en Dhaka como “la jungla de verdad”, donde las condiciones de vida son complicadas. En su experiencia, las villas argentinas son “hoteles cinco estrellas” en comparación. Sin olvidar sus raíces, el exjugador de la Villa Devoto resalta sus vínculos con su pasado futbolístico.
Una conexión intercultural
Entre los suyos, Ziliotto encuentra un sentido de comunidad al compartir la música y el fútbol. “Juego al fútbol con ellos, son un amor”, sostiene, mientras se prepara para el próximo gran enfrentamiento: Argentina contra Suiza. La música se convierte en un puente, permitiendo que diferentes culturas compartan la misma pasión.
El futuro de un “gitano del fútbol”
Con el partido del domingo a la vista, Ziliotto planea una lista adaptada, buscando averiguar qué resonará mejor entre su público. Cada presentación es una nueva aventura, y su compromiso con la música sigue fortaleciendo la conexión entre Argentina y su nueva audiencia en Bangladesh.

