Título: Detenciones policiales por violento asalto en Barrio Urca: víctimas rompen el silencio
Bajada: El reciente giro en la investigación del robo en Urca revela detenciones de policías implicados en el asalto, generando indignación en las víctimas.
Artículo:
Desarticulando la banda detrás del asalto
La pesquisa del violento robo en el barrio Urca ha dado un vuelco inesperado con la captura de dos oficiales del Comando de Acción Preventiva (CAP 19), acusados de formar parte de la organización que perpetró el ataque. Tras este desarrollo, Yamila, una de las víctimas, ha decidido hablar, expresando su decepción y enojo por los acontecimientos y el trato recibido desde el incidente.
«Me sentí totalmente desilusionada. Eran policías», mencionó en una charla con ElDoce, al conocer sobre las detenciones.
La Fiscalía de Instrucción N.º 15, encabezada por Juan Pablo Klinger, está a cargo de la investigación, que ahora cuenta con 13 arrestos. Entre los detenidos recientes se encuentran los oficiales Juan Pablo Páez y Franco Santiago Herrera Figueroa, pertenecientes al CAP 19, y el civil Alan Guerra.
Revelaciones sobre el modus operandi de la banda
Según la pesquisa, los efectivos habrían usado información obtenida a través de la frecuencia policial para alertar a los delincuentes sobre los movimientos policiales y facilitar los robos, asegurando la impunidad de la banda.
El robo tuvo lugar el 20 de abril, cuando varios delincuentes ingresaron a la residencia familiar en horas de la madrugada.
Yamila señaló que ocho individuos permanecieron dentro de la vivienda durante aproximadamente dos horas, aunque más tarde descubrió que la organización incluía al menos 16 miembros.
Desde un principio, sospechó de la intervención de terceros en el operativo. «Siempre pensé que liberaron mi zona, que descuidaron por completo mi hogar», afirmó.
Impacto económico y emocional en las víctimas
Además del asalto en sí, la familia sufrió golpes y presiones para realizar transferencias bancarias. Los delincuentes lograron movimientos por un total de 17,3 millones de pesos hacia diversas cuentas destinadas a distribuir el dinero.
La víctima reveló que los delincuentes fueron aún más allá. «Nos obligaron a hacer transferencias y a mi esposo le sacaron un préstamo a su nombre. No hemos podido recuperar nada de eso», aseguró.
Hasta ahora, la Justicia solo ha logrado recuperar las dos camionetas sustraídas durante el robo.
«Nunca me llamaron para identificar a los responsables. Nunca me consultaron. Salvo las primeras actuaciones tras el robo, no he tenido contacto con los investigadores», mencionó.
«Desde el 20 de abril vivimos con temor. Tenemos dos hijos adolescentes y nuestra vida cambió por completo», lamentó.
Descontento con las autoridades de seguridad
La mujer también recordó la visita del ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, poco después del asalto. «Estaba muy enojada. Intentó calmar la situación, pero conmigo no pudo», expresó.
Posteriormente, intentó comunicarse nuevamente con el funcionario. «Le envié mensajes de WhatsApp, llamé por teléfono y no obtuve respuesta. Inicialmente estaban dispuestos, pero luego desaparecieron», criticó.
«Las personas que deben protegernos no lo están haciendo», concluyó.

