“Voyeurs. El lado B”: Un viaje cautivador al deseo en Mar del Plata
La obra que llega con fuerza a la escena marplatense invita al público a explorar los matices del deseo y la intimidad en un juego dramático intrigante.
Un escenario que provoca reflexiones profundas
En la Sala Agua del prestigioso Teatro Cuatro Elementos, “Voyeurs. El lado B” ha capturado la atención de los espectadores, convirtiéndose en un tema candente dentro de las charlas en la ciudad. La obra, que se originó en la vibrante escena porteña, está destinada a reavivar la discusión sobre la compleja naturaleza del deseo.
Trama intrigante y personajes en conflicto
La historia se centra en una pareja en crisis, abrumada por la rutina y el desgaste emocional. Su desencanto se transforma en un dilema cuando aparece “la otra”, una figura seductora y enigmática que desafía las fronteras de sus deseos. Aquí, el voyeurismo se presenta como una herramienta que complica más de lo que libera, invitando a los personajes a examinar los límites de su relación.

Un guion que va más allá de lo superficial
El dramaturgo Walter Hugo Ghedin, con su sólido bagaje en psiquiatría y sexología, logra un equilibrio magistral en el relato. Su experiencia se traduce en un texto que comprende tanto las complejidades del deseo como la necesidad de pauses y silencios cuando la trama lo requiere. Esta fusión de conocimientos resuena profundamente en el espectador.
Dirección precisa y actuaciones memorables
Bajo la dirección de Mariano Dossena, la obra avanza con un ritmo cautivador que evita caer en excesos. Cada escena se siente orgánica, eligiendo el momento adecuado para la risa sin perder de vista la carga emocional que subyace. Esta sutileza permite que los momentos de tensión y comedia fluyan de manera natural.

Un elenco talentoso que resalta la humanidad del deseo
Las actuaciones son un pilar fundamental de la producción. Mónica Salvador ofrece una interpretación matizada de una mujer que, sabiendo el costo de sus deseos, aporta dimensiones emocionales a la obra. Cristian Sabaz interpreta a un esposo que enfrenta su propia fragilidad mientras intenta controlar la situación, mientras que Victoria Carreras encarna una figura que fluctuará entre la amenaza y el refugio. Los jóvenes actores, Juan Manuel Fernández y Clara Campos, aportan frescura y energía al conflicto sin caer en estereotipos.
Un universo visual que complementa la narrativa
El diseño de Nicolás Nanni en vestuario y escenografía, junto con la iluminación de Claudio Del Bianco y la música original de Rony Keselman, construyen un ambiente envolvente donde el espectador se siente parte de la conversación. La proximidad del público en la Sala Agua convierte cada mirada en una experiencia casi íntima, revitalizando el concepto del voyeurismo.

Una obra que invita a la reflexión sobre la intimidad
Con una trayectoria previa destacada en la escena teatral argentina, Ghedin deja claro que su mirada sobre el deseo y la intimidad siempre tiene un propósito: hacer eco de las complejas emociones humanas en el escenario. “Voyeurs. El lado B” se erige como una reflexión sobre cómo gestionamos nuestros deseos y desencantos, reafirmando que el teatro sigue siendo un espacio donde se puede discutir lo que a menudo permanece oculto.
