Revelador Informe Sobre Violencia de Género en las Fuerzas Armadas y de Seguridad
Un nuevo estudio revela que el acoso y la violencia de género son prácticas comunes dentro de las fuerzas armadas y de seguridad argentinas, donde el 96% de los agresores se encuentran en altos cargos.
Un reciente informe de la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres (UFEM) ha puesto al descubierto una alarmante realidad: el 96% de los agresores de mujeres que trabajan en las fuerzas armadas y de seguridad ocupan posiciones jerárquicas. Este documento, accesible por medios periodísticos, destaca cómo algunos de los abusadores han intentado normalizar el acoso como prácticas habituales dentro de estas instituciones.
La Violencia Estructural en el Entorno Militar
El análisis identifica que la violencia de género, en particular la violencia sexual, actúa como un “continuum estructural”, donde el machismo y la jerarquía predominan, perpetuando una cultura de abuso. A pesar de los esfuerzos recientes por incorporar la perspectiva de género y la inclusión de mujeres en estos espacios, los patrones de conducta se mantienen inalterables.
Cifra de Mujeres en las Fuerzas
En el año 2017, se observó que la Fuerza Aérea tenía la mayor representación femenina, con un 26% de sus efectivos siendo mujeres, seguida por la Armada con un 25% y el Ejército con solo un 14%. La situación sigue siendo alarmante: en 2021, las cifras de mujeres en diversas fuerzas oscilaban entre el 16% y el 38%.
Estudio de Casos y Conductas de Abuso
La UFEM, bajo la dirección de la fiscal Mariela Labozzetta, revisó 23 casos judiciales entre 2011 y 2023, abarcando diferentes jurisdicciones. Un alto porcentaje de las denuncias (74%) fueron iniciales dentro de las organizaciones mismas, antes de proceder a instar la denuncia penal, con un tiempo promedio de hasta cuatro meses entre ambos procesos.
El Perfil de las Víctimas y Agresores
Las víctimas, mayormente jóvenes con una edad promedio de 27 años, son en su mayoría parte de las fuerzas armadas. Los atacantes, por otro lado, tienen en promedio 43 años y la mayoría ocupaba cargos de poder. Notablemente, al menos cinco de los agresores contaban con antecedentes de violencia de género.
Consecuencias para las Denunciantes
Las mujeres que denunciaron sufrieron cambios significativos en sus condiciones laborales, incluyendo licencias y reubicaciones en otros puestos. Sorprendentemente, solo un 41% de los responsables fue sancionado, mientras que los casos de violencia se prolongaron, algunos por más de siete años.
Entornos de Trabajo Vulnerables
El informe asegura que muchas agresiones ocurrieron en lugares de trabajo poco seguros, como habitaciones y vehículos usados durante operaciones. Esta situación resalta la vulnerabilidad de las mujeres en ambientes altamente masculinizados y jerárquicos.
