Accidente trágico: joven nadador de Córdoba en terapia intensiva tras explosión de celular
Benjamín, un prometedor nadador de 16 años, se encuentra en terapia intensiva después de sufrir severas quemaduras en un fatídico accidente doméstico en Córdoba. La situación se desencadenó por la explosión de su teléfono celular, que provocó un devastador incendio en su hogar.
El infortunado suceso ocurrió el 3 de enero a las 17:05 en el barrio Juniors. Según relato de su madre, Eugenia, Benjamín estaba limpiando el patio cuando su móvil, un nuevo modelo de Nubia, estalló mientras se cargaba. «El teléfono era un dispositivo con sistema de refrigeración, pero no pudo evitar la explosión», recordó Eugenia.
Cómo ocurrió el accidente
La explosión originó una chispa que encendió un bidón de tiner cercano, resultando en un inicio de incendio. «Benjamín se encontró atrapado entre las llamas y logró cruzar el fuego, resguardando su rostro con las manos», describió su madre, explicando cómo las decisiones rápidas del adolescente ayudaron a salvar sus vías respiratorias.
Estado de salud delicado
Tras ser trasladado al Instituto del Quemado de Córdoba, se evaluó inicialmente que presentaba un 40% de quemaduras, pero luego de varias intervenciones, los médicos revisaron su condición y establecieron que abarcaba el 60% de su cuerpo. Actualmente, Benjamín recibe atención en el Hospital Córdoba mientras ambas instituciones colaboran.
Intervenciones quirúrgicas y pronóstico
Eugenia detalló que la última semana ha sido crucial: «Le realizaron raspajes y abordaron sus heridas más profundas». Estas prácticas son esenciales para prevenir infecciones y facilitar la recuperación. A pesar de las adversidades, la evolución del joven es más positiva de lo esperado. «Desde el primer día no ha requerido respirador, y sus órganos vitales muestran buen funcionamiento», señaló su madre.
Esperanza en el proceso de recuperación
Uno de los signos más alentadores es la conservación de la movilidad en su brazo derecho, que había sido el más perjudicado en el accidente. «Le han permitido mover los dedos y la muñeca, lo cual celebramos», comentó Eugenia. Un equipo de rehabilitación está involucrado en su cuidado, trabajando con él para asegurar su movilidad en las extremidades.
Apoyo comunitario y escolar
La comunidad y la escuela de Benjamín se han unido para brindar apoyo a la familia, ayudando a reparar los daños materiales causados por el incendio. «Personas de la comunidad nos donaron ropa y otros artículos esenciales», destacó su madre, quien también mencionó que la institución educativa ha garantizado que Benjamín no perderá el año escolar, ofreciéndole apoyo psicológico a él y a su hermana, que presenció el incidente.
Retorno a la natación: un camino largo
En cuanto a su futuro como nadador, la familia es consciente de que la vuelta a la pileta será un proceso gradual. «Le hemos explicado que deberá tener paciencia, ya que su recuperación requiere tiempo», concluyó Eugenia, enfocándose en la salud y bienestar de su hijo antes de regresar a la competencia.
