El Alza de Precios en el Sector Cárnico Argentino: Un Desafío Urgente
La carne argentina está enfrentando una crisis de precios que impacta tanto a consumidores como a productores. En medio de un panorama inflacionario, la falta de producción y la necesidad de un plan a largo plazo son temas centrales de debate.
Crítica Situación del Sector Cárnico
Leonardo Rafael, referente de la Cámara Argentina de Matarifes, expone la complejidad de la situación: “El principal desafío es coyuntural, ya que la producción no está a la altura”. Según él, mientras haya una demanda fuerte y una oferta insuficiente, la situación seguirá siendo problemática. “No hay vacas para exportar”, enfatiza.
Un Llamado a la Acción: Necesidad de un Acuerdo Sustentable
Rafael respalda el acuerdo Mercosur-Unión Europea, pero recalca que el enfoque debería centrarse internamente. “Argentina necesita un plan integral para el sector carne, un compromiso que no dependa de los cambios de gobierno”, sostiene. Su visión es clara: un plan sostenible que considere un horizonte de 10 a 15 años, con directrices que perduren en el tiempo.
Historia y Estructura: Un Estancamiento Alarmante
Para ilustrar la gravedad del problema, Rafael presenta cifras históricas reveladoras. En 1978, con una población de 25 millones, Argentina contaba con 50 millones de cabezas de ganado. Hoy, con casi 47 millones de habitantes, la cifra de ganado se mantiene igual. “No hemos progresado en 40 años”, concluye.
Causas del Aumento en los Precios de la Carne
El alza en los precios no puede atribuirse solo a la inflación, destaca Rafael. “Es un tema de oferta y demanda”, aclara. Un mercado donde hay más compradores que vendedores resulta en precios más altos. Añade que el precio de la carne había estado bajo durante varios años, y el reciente incremento es el resultado de un punto crítico entre el consumo interno y las exportaciones.
Perspectivas y Cambios Productivos en el Sector
A pesar de los desafíos, Rafael menciona que se están comenzando a notar cambios en la producción. Este año podrían aparecer señales de retención en la oferta, aunque el sector sigue lidiando con las consecuencias de “años de sequía” y “políticas perjudiciales”.
