Impactante purga militar en China: Xi Jinping investiga a su compañero de lucha Zhang Youxia
La reciente decisión del presidente Xi Jinping de investigar a su histórico aliado y jefe militar, Zhang Youxia, marca un hito en la política china. Este acontecimiento no solo sacude las bases del Ejército Popular de Liberación, sino que también tiene repercusiones más amplias en la relación con Taiwán y la continuidad del liderazgo del Partido Comunista.
La longeva amistad entre Xi Jinping y Zhang Youxia, ahora en la mira por corrupción, pone de relieve una purga militar que no se veía en décadas. La caída de este general, visto como un héroe de guerra, deja un vacío alarmante en el liderazgo militar de China, debilitando notablemente a la Comisión Militar Central, que actualmente tiene solo a un oficial bajo el mando directo de Xi.
Un giro inesperado en la elite militar
La sorprendente rapidez de la investigación contra Zhang, de 75 años y vicepresidente de la Comisión Militar Central, ha dejado atónitos a los analistas. Solo cuatro días después de que Zhang faltara a una reunión crucial del Partido Comunista, se anunció su investigación. Este contraste es notable si se compara con las investigaciones de otros generales que tardaron meses en hacerse públicas.
Las acusaciones que sacuden el poder
Las acusaciones en su contra incluyen la filtración de información sobre el programa de armas nucleares de China y la aceptación de sobornos para ascensos en el ejército. El PLA Daily, el medio oficial del ejército, enfatizó la importancia de la lealtad política, acusando a Zhang y a otro general destituido de socavar la autoridad del presidente Xi.
Un panorama incierto para el futuro militar chino
Marcado por este episodio, el Ejército se enfrenta a un periodo de incertidumbre. Con la política de liderazgo en China rumbo a una reconfiguración en 2027, muchos se preguntan cómo afectará la caída de Zhang a los planes de Xi para un cuarto mandato. Expertos alertan que la eliminación de figuras como Zhang podría debilitar la estructura de mando, dejando al ejército vulnerable.
¿Un desafío a la autoridad de Xi?
Mientras Xi busca consolidar su poder, la destitución de Zhang puede interpretarse como un mensaje claro: nadie está a salvo, independientemente de su cercanía con el presidente. Esto sugiere un cambio significativo en la dinámica política en un país donde el control y la lealtad son primordiales.
En medio de todas estas turbulencias, cuestiones críticas sobre la preparación militar y el control dentro del Partido Comunista aparecen en la agenda. La purga pone de manifiesto no solo la vulnerabilidad del sistema, sino también la continua lucha por el poder en la cúspide de la jerarquía política china.
