Microplásticos en el Cuerpo Humano: La Amenaza Invisible que Conmueve a la Ciencia
Los microplásticos están generando preocupación en la comunidad científica, con estudios recientes sugiriendo su presencia en organismos humanos. Sin embargo, la metodología de detección es un tema de debate candente entre los expertos.
Un Llamado a la Precisión Científica
Desde el corazón hasta el cerebro, los microplásticos se han convertido en un calvario para la ciencia contemporánea. Investigaciones recientes han revelado la existencia de partículas de plástico en órganos humanos, tejidos y fluidos corporales. No obstante, esto ha desatado controversia, ya que algunos científicos señalan que los métodos de detección pueden estar sujetos a errores y contaminación.
Un equipo de 30 investigadores de 20 instituciones internacionales, entre ellas el Imperial College London y el Centro Helmholtz de Investigación Ambiental, ha propuesto un marco de referencia para ordenar estos estudios y establecer criterios comunes de evaluación. Este esfuerzo fue discutido en la revista Environment & Health, según un informe del periodista Daniel Lawler.
Desmitificando Detecciones y Errores
El Dr. Leon Barron, líder del estudio en el Imperial College London, enfatiza la necesidad de un lenguaje común entre laboratorios para asegurar que las detecciones de microplásticos en tejidos humanos sean precisas. Se quiere evitar así la confusión entre tejidos y polímeros, al alinearse con estándares científicos reconocidos.
La controversia aumentó tras un notable estudio en Nature Medicine que reportó microplásticos en cerebros humanos. Aunque el autor, Matthew Campen, expresó su asombro por los hallazgos, investigadores del Centro Helmholtz han cuestionado la confiabilidad, sugiriendo que las técnicas utilizadas podrían confundir tejidos con plásticos.
Una Discusión Crucial
Para Barron, la cuestión central radica en cómo medir adecuadamente el impacto de estos microplásticos en la salud humana. “La discusión no es si existen, sino cómo se cuantifican y qué evidencia hay sobre sus efectos”, señala.

Comprendiendo los Microplásticos
Los microplásticos, que miden menos de 5 milímetros, provienen de la descomposición de diversos productos plásticos. La contaminación por microplásticos está bien documentada, y un informe de la Minderoo–Monaco Commission establece la presencia de estas partículas en ecosistemas y su integración en la cadena alimentaria.
Los microplásticos ingresan al cuerpo humano de diversas maneras, incluyendo:
- Alimentación: presentes en alimentos como pescado y productos procesados.
- Aire: inhalados desde el ambiente urbano, que contiene fibras y residuos industriales.
- Contacto diario: liberados por productos de uso cotidiano y cosméticos.

Impacto en la Salud Humana
La acumulación de microplásticos en el organismo humano plantea riesgos significativos. Estas partículas pueden desembocar en inflamaciones y afectar la absorción de nutrientes. Investigaciones advierten que los nanoplásticos tienen la capacidad de atravesar barreras biológicas y podrían interferir en la función cerebral, lo que plantea interrogantes sobre su relación con enfermedades neurodegenerativas.
Además, los microplásticos actúan como transportadores de sustancias químicas nocivas, que pueden interrumpir el sistema hormonal y contribuir a problemas de salud graves.
Un Problema en Crecimiento
A nivel global, la producción de plástico supera los 435 millones de toneladas al año, con un reciclaje del 9%. Sin cambios significativos, se proyecta que estas cifras se triplicarán para el año 2060, agravando el impacto ambiental y en la salud.

El nuevo marco de evaluación propuesto busca unificar criterios y eliminar falsos positivos en la investigación de microplásticos, permitiendo una comprensión más clara de su impacto real en la salud humana.
