Riesgo país bajo los 500 puntos: Lo que significa para la economía argentina
La reciente caída del riesgo país por debajo de los 500 puntos básicos ha generado expectativas positivas en el mercado. Este fenómeno responde a decisiones económicas clave y un panorama internacional favorable, según el economista Pedro Gaite.
La notable disminución del riesgo país se ha convertido en un tema de conversación en la escena económica argentina. Pedro Gaite, analista de la situación, destaca que este cambio es fruto de una serie de políticas económicas y un contexto internacional que juega a favor del país.
La política cambiaria como motor de cambio
“El avance en la reducción del riesgo país es alentador”, señaló Gaite. Uno de los principales factores de esta mejora es el ajuste en la política cambiaria, que ahora se actualiza en función de la inflación. “Este cambio ayuda a mantener el tipo de cambio real más estable”, agregó durante su aparición en el programa Canal E.
Reservas en aumento: un alivio momentáneo
Además, la estrategia del gobierno para fortalecer las reservas ha rendido frutos. Gaite subrayó que en el mes de enero se han adquirido más de mil millones de dólares, lo que refuerza la confianza del mercado. Sin embargo, llama a ser prudentes, ya que la mayor oferta de dólares proviene del endeudamiento en el sector privado.
“Estamos viendo un incremento en la oferta, pero debemos recordar que gran parte de esto se basa en deudas y obligaciones negociables”, sentenció el economista. Mientras tanto, la demanda de dólares permanece baja. “Hay personas y empresas que se han sobrecomprado en el pasado y ahora están vendiendo sus dólares”, resaltó, reflejando la caída en las importaciones en los últimos meses.
El delicado equilibrio de la economía
Gaite advirtió que esta situación no es sostenible a largo plazo. “Esa oferta extraordinaria puede revertirse y convertirse en demanda”, explicó. Además, el turismo continúa generando presión en el mercado, con un déficit que se aproxima a los 900 millones de dólares mensuales, un reflejo del tipo de cambio real apreciado.
Desafíos en la industria y los salarios
El economista también analizó las repercusiones sobre la economía real, enfatizando que el gobierno enfrenta un dilema complicado. “No se puede acumular reservas, reducir la inflación y hacer crecer la economía al mismo tiempo”, afirmó. La esterilización de pesos necesaria para comprar dólares resulta en tasas de interés más altas, afectando la actividad económica.
La inflación ha permanecido estancada hace siete meses, y ahora los salarios se convierten en el principal ancla nominal. “Esto conduce a una caída de los salarios reales, que ya están en mínimos históricos”, indicó Gaite, añadiendo que la industria opera a menos del 60% de su capacidad instalada, lo que limita aún más la producción.
“Más del 55% de los empresarios reconoce que la falta de demanda es el principal obstáculo para incrementar la producción”, concluyó. En este contexto, el modelo económico que persigue el gobierno enfrenta serios retos en cuanto a la generación de empleo y crecimiento sostenible.
